lunes, 1 de septiembre de 2014

El juego del verano: novena y última escala del viaje.

En la escala anterior hemos estado en un país tan bello como desconocido: Nueva Zelanda. El tesoro es la BSO de la película El Piano, de Jane Campion, rodada en 1993 en tierras de ese país que se ha convertido en un plató natural de cine y coproducida por Nueva Zelanda, Francia y Australia. La BSO fue compuesta por Michael Nyman, convirtiéndose en un rotundo éxito musical y de ventas.

Desde ese tranquilo país, vamos a dirigirnos a nuestro último destino y terminaremos este recorrido tan peculiar alrededor del mundo. Hagamos memoria de nuestro viaje... Hace ya casi un mes partimos desde España, en concreto desde una villa de Galicia llamada Padrón. Luego nos dirigimos hacia el Puente de Oresund, que une Copenhague con Malmö. Continuamos hacia Túnez; la región italiana de Campania; el desierto de Atacama, en Chile; Perú y Nueva Zelanda... Hemos descubierto que cualquier cosa puede ser un tesoro cuando tratamos de descubrirla oculta entre pistas de toda índole. Un tesoro puede ser un pimiento, una serie de televisión, un anfiteatro o coliseo, un volcán, un valle en un desierto, un precioso árbol o la música de una película. Y hemos comprendido que un tesoro no tiene por qué ser algo valioso en términos económicos, porque el valor de las cosas está en nosotros mismos y en cómo las consideramos. Si cada un@ de nosotr@s le confiere mérito por una u otra razón, esa cosa es un tesoro. De hecho, ¿de verdad creemos que los conquistadores españoles y de todas partes de Europa buscaban sólo joyas y oro en su famoso El Dorado? Puede que los más humildes de las expediciones sí buscaran lo que se entiende obviamente por riquezas, pero... ¿Y los que las dirigían o quienes las patrocinaban?

A partir de ahora, una vez se sitúen y encuentren el tesoro que he escondido, podrán tocar la pared, dar por terminado el juego y volver a sus rutinas. El miércoles día 3 de septiembre cerraré la posibilidad de comentar a las 23:00 horas horario canario (1 hora más en la Península), publicaré los comentarios y la solución correcta de esa última escala. El jueves 4 publicaré aquí, en el blog, y en el Facebook de Sano y de Rechupete la relación de las personas que, habiendo participado en siete o más escalas, hayan respondido correctamente, al menos, a seis de ellas, siendo obligatorio que uno de esos aciertos sea en la novena escala. Estas personas podrán optar a participar en el sorteo para ganar el premio. Supongo que cada un@ de ustedes tiene claro las respuestas que ha acertado y las que no porque en cada escala he reseñado la respuesta correcta; pero, si tienen dudas, pueden contactar conmigo a través de Facebook o de mi email e indicarme lo que tengan a bien. He realizado una tabla con las participaciones y cada una de las escalas, así que está todo reflejado en ella. 

Me gustaría decirles que he disfrutado muchísimo jugando con cada un@ de ustedes, independientemente de que hayan acertado más o menos. No se imaginan cuánto he disfrutado. Me he reído, emocionado y hasta he dudado. ¡Claro que he dudado! Dudar ayuda a aprender, así que no dejen nunca de hacerlo. Espero que ustedes se hayan divertido tanto como yo; que se hayan reído y enfadado; buscado, dudado, aprendido, gritado, corregido y hasta soñado con el tesoro. Todo esto ha sido el objetivo de este juego que nos ha tenido entretenid@s durante el mes de agosto. El premio es simplemente un extra que espera sobre mi mesa a ser enviado al orgullos@ ganador@ de El juego del verano.

Espero que sigan cerquita de mí, de este blog, de mi Facebook... ¡Muchas gracias por hacerme compañía!
 Novena y última escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué país estamos?

Bajo el techo del mundo y bañada por ríos sagrados, late el espíritu de una tierra vasta y llena de contrastes que sorprenden sin complejos. Ansías pisarla y, al hacerlo, lo que ves te produce felicidad y tristeza. Ciudades de colores que dejan atónito al viajero; maravillas del mundo construidas por amor; regiones que abrigan delicadamente; fiestas pletóricas de color en las que todo se olvida y se perdona... Tuvo un padre, modesto, sabio y admirado, que marchó para liberar la sal de este país en el que las comidas son hermosamente sabrosas e incluso, a veces, hacen llorar.


Tesoro que hemos de encontrar.

Se habla de él desde hace más de 2500 años y nace de una raíz que pronto se convierte en un tesoro dorado, muy económico. Le dicen esencial, básico. Antes daba color, curaba y preservaba, pero, sin duda es más conocido por formar parte de una mezcla indisolublemente unida a la tradición del país en el que estamos, aunque también a la de otro con el que sigue manteniendo lazos. Se le confunde equivocadamente con otro esencial mejor pagado. El país de esta novena escala es el que más lo exporta, pero no en exclusiva, y ésta que escribe es una fan incondicional.

Finis coronat opus.
jueves, 28 de agosto de 2014

El juego del verano: octava escala del viaje.

En la escala anterior hemos estado conociendo la cordillera Sierra Nevada (entre California y Nevada, E.E.U.U.), aunque también es posible que nos hayamos situado en la Cadena Costera del Pacífico (California) que llega hasta el estado americano de Oregón. Hemos encontrado nuestro tesoro, el ser viviente más alto de nuestro Planeta: Hyperión, una sequoia sempervirens de 115,55 metros de altura (ni la más antigua, ni la más grande en volumen, sólo la más alta hasta la fecha). 

Según muchos estudios, investigaciones, documentos, etc., últimamente se intenta proteger la sequoia de un modo, a menudo, paranoico, pero los hechos mandan. Cada vez que se menciona el árbol más alto, el más antiguo, el más "loquesea", va algún descerebrado a destruirlo, a colgarse de él, a dañarlo escribiendo cualquier estupidez sobre su inmenso, rojo y aromático tronco. Por ello, hay quienes mantienen que hay mucha "desinformación" respecto a dónde está situado concretamente Hyperión, si en la zona montañosa más hacia el interior de la Cadena Costera del Pacífico (Coast Ranges), en un Parque Nacional denominado Redwood (no es un accidente geográfico), o en algún lugar del norte de Sierra Nevada. Sea como fuere, si en algún momento visitásemos esos gigantes tan hermosos, seamos muy respetuosos con ellos, porque llevan más tiempo sobre La Tierra que cualquiera de nosotros y su majestuosidad debería impulsarnos a protegerlos.

A partir de ahora nuestro viaje hacia la próxima parada será rápido, pero no por ello menos atractivo. Desde California partiremos hacia Vancouver, en Canadá, aprovechando para ver toda la costa oeste de América del Norte. De allí a Anchorage (Alaska) en avión, maravillándonos de la orografía costera de Canadá y Alaska y, sin perder mucho tiempo, seguiremos hacia Vladivostok, en Rusia. De ahí a Tokio (Japón) y, finalmente, hacia nuestro destino.
octava escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué país estamos?

Son varios territorios abrazados todos por un mar que es de un demonio, pero es una sola nación de gentes diversas bajo una gran nube blanca. Llanuras verdes, fiordos, altas y escarpadas montañas, bosques de árboles raros y sagrados, lagunas de barro burbujeante, tierras oscuras, lagos verdes, santuarios naturales con playas interminables... Extraños y antiguos animales habitan estas tierras, pero no todos los que deberían. Un pájaro que no vuela les da apodo y curiosos helechos de plata son uno de sus símbolos; e incluso un árbol que florece en verano es su Árbol de Navidad. Cuando sus deportistas desafían, hacen temblar la tierra. Es un país de cine...


Tesoro que hemos de encontrar.

Suena y se siente. Se escucha en una forma de arte para potenciar una historia del pasado y de aquel país. No hay palabras en ella. No son necesarias. Melodías distintas que hablan con la boca sin voz de unas pequeñas manos que se expresan sobre una gran caja que resuena. Ora es rápida y superficial; ora es lenta y decadente. A veces es desgarradora y, otras, baila, ríe, llora, ama, odia, desea... Emociona, comunica, hace vibrar.    

Possunt quia posse videntur.
lunes, 25 de agosto de 2014

Pata de cerdo asada (receta canaria, adaptada a la cocina en casa)

Si eres canari@, te gusta la pata de cerdo. No hay matices. Incluso si eres vegetariano, recuerdas cómo te encantaba y cuando sales con amigos omnívoros, la hueles y... ¡Mejor me callo!

Si no eres canari@ y has venido a Gran Canaria, donde la pata de cerdo asada es una institución gastronómica, seguramente alguien te la habrá dado a probar y te habrás enamorado. Incluso cuando no está jugosa a tope, la pata de cerdo está buenísima. Pero, cuando está jugosa, tibia, con sus cortezas, sus trocitos de grasa, con un cachito de pan al lado y ese aroma tan característico... ¡El cielo baja y se posa en tu plato!
Evidentemente, salta a la vista que no es la pata asada que te sirven en cafeterías, bares y restaurantes, porque la pata de cerdo asada de verdad, la buena y deliciosa, es una pata entera, con su hueso, su corteza crujiente y churruscadita. La mía es una versión para hacer en casa, porque normalmente estamos limitad@s por el horno. Pero si tienes la suerte de tener un horno enorme y potentísimo, incluso de leña, haz la pata entera, modifica los tiempos y las cantidades de todo y disfruta. Nosotros nos conformamos con esta versión de la receta tradicional canaria, apta para hacer en una casa normal, con un horno normal. ¿Estamos...?
Pata de cerdo asada 
(versión adaptada a un horno casero)
Ingredientes:
    - 1,5 kg de jamón de cerdo (pata de cerdo deshuesada, con su grasa)
    - aceite de oliva virgen extra
    - 8-10 dientes de ajo chafados
    - sal marina gruesa
    - pimienta negra molida
    - hierbas secas al gusto: orégano, tomillo, romero picadito, etc.
    - copos de guindilla seca

Elaboración:

1º) Sacar la pieza de carne de la nevera 1-2 horas antes de hornearla. Debe estar a temperatura ambiente.
2º) Remeter bien los bordes, dejándolos hacia abajo. Embadurnar de aceite toda la carne, salarla al gusto y meter los dientes de ajo chafados entre los pliegues. Espolvorear las hierbas secas, los copos de guindilla y la pimienta molida.
3º) Hornear a 190ºC con la función aire durante 1 hora. Apagar el horno y dejar que se enfríe completamente antes de sacar la carne.
4º) Cortarla en rodajas muy finas con un buen cuchillo.
Es una receta muy sencilla de hacer, por lo que la suelo preparar cuando vamos a casa de amigos, o de asadero, en cumpleaños y fiestas informales, donde nos apetece comer con las manos y no hay mesa fina con mantel blanco de tira bordada. La horneo la noche anterior, al día siguiente Marc la corta, la metemos en un buen recipiente de cristal con tapa y ya podemos salir y divertirnos.

Les puedo asegurar que gusta a todo el mundo. Es jugosa y las especias y el ajo le dan un sabor muy agradable. Puedes comerla sola, sobre una rebanada de buen pan o en bocata con unas rodajas finas de tomate. No es normal que sobre, pero si sobra (Marc reza para que ello suceda), la dejas en un recipiente en la nevera, bien tapada, y dura varios días. Nosotros la disfrutamos muchísimo  en sandwiches y bocadillos.  

¿Te animas a cocinarla la próxima vez que quieras llevar algún plato a una comida informal...?
Recipiente rectangular de cristal con tapa cortesía de Pyrex España. Cook&Store!

El juego del verano: séptima escala del viaje.

Perú nos ha acogido durante unos días y nos ha mostrado el nacimiento del Amazonas, el río más poderoso de nuestro Planeta, su Altiplano, sus enormes y altas montañas, su belleza natural. Perú nos ha enseñado que también es Historia, es mestizaje humano y es cultura. Nos ha permitido probar las mieles de su variadísima gastronomía, referente mundial actual. De entre sus delicias gastronómicas, hemos degustado la causa limeña, cuyo ingrediente principal es una de las más de trescientas variedades de papas que tiene este país y que son el sustento de esta tierra tan diversa. Este plato, muy fresquito, es un manjar que bien podríamos preparar antes de que termine el verano en nuestro Hemisferio Norte. 

Después de disfrutar de este hermoso país, toca hacer las maletas. Nos echaremos un sueñecito mientras volamos hacia América del Norte. ¿Están list@s?
Séptima escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué accidente geográfico estamos?

De norte a sur se extiende en dos estados muy ricos de formas diversas, congregando maravillas naturales incomparables. Lleno de valles profundos, cañones esculpidos en granito, vacíos de roca que fueron glaciares, lagos alpinos, altísimos y antiguos bosques en los que no se vislumbra la luz desde el suelo, lugares venerados en el pasado por pueblos despojados de su orgullo y de sus caminos, arrugadas extensiones que hoy están protegidas por la ley... En él se yergue, blanco, el punto más alto y, muy cerca, el más bajo, de la nación continental en la que se encuentran. Su nombre existe también en otra parte del mundo.


Tesoro que hemos de encontrar.

Está siempre vivo, dicen, y, aunque éste es uno y tiene nombre de la Antigüedad, forma parte de un todo, de iguales que se ayudan y curan porque comparten lo esencial. Vive en la tierra desde hace mucho, se alimenta del agua y de las nubes y es el ser de esta clase que más acaricia el cielo. Impresiona desde arriba y desde abajo. Es rojo y aromático; es verde y ondea al viento. 

Puntualización:

En mi intento de que el lugar fuera lo más amplio posible y que no diera lugar a dudas, he logrado el efecto contrario. Además, y como apuntan algunas personas que han seguido correctamente las pistas, el tesoro podría estar algo más al norte del accidente geográfico que pido, aunque hay muchas dudas al respecto y ya diré por qué (cuando publique la 8ª escala). 


En este sentido, y como admito que puede haber otras posibilidades y que "me he pasado de listilla", cosa que pasa cuando una se emociona como yo me he emocionado, debo ser justa y voy a permitir lo siguiente:

MIENTRAS EL TESORO SEA EL CORRECTO (con pelos y señales), admitiré como correctas la respuestas...

1) el accidente geográfico sobre el que doy pistas en el juego (aunque no sea el más exacto para encontrar el tesoro).
2) otro accidente geográfico cercano (y del mismo tipo que el anterior) y en el que está ubicado el lugar en el que parece que se encuentra el enclave el tesoro.

¿Estamos...?

Siento la lata que he dado. La emoción y diversión me han nublado el buen juicio. ;)


Solución: Estamos en la cordillera Sierra Nevada (entre California y Nevada, E.E.U.U.), aunque también es posible y válido haber indicado que nos hayamos en la Cadena Costera del Pacífico (California) que llega hasta el estado americano de Oregón. Hemos encontrado nuestro tesoro, el ser viviente más alto de nuestro Planeta: Hyperión, una sequoia sempervirens de 115,55 metros de altura (ni la más antigua, ni la más grande en volumen, sólo la más alta hasta la fecha).