Comer: necesidad y placer

Comemos para que nuestro cuerpo al completo pueda funcionar. Sin embargo, una vez tenemos cubiertas nuestras necesidades alimenticias básicas, comemos por puro placer. Pues bien; este blog tratará de esos dos puntos claves del acto de comer: la alimentación y la satisfacción de los sentidos.

No quiero que éste sea sólo un blog de recetas de cocina, pues para eso ya hay blogs fantásticos; sino que espero que se convierta en un punto de encuentro donde debatir de cocina, de alimentos y de salud alimenticia. me gustaría ofrecer estupendos y sabrosos platos rebosantes de salud y que entendiésemos que salud y placer no están reñidos en absoluto.

Para todo esto, desearía contar con la inestimable colaboración de toda la blogosfera. Sería un fantástico punto de partida.

domingo 29 de noviembre de 2009

Rollitos de pasta de arroz rellenos de verduras y pollo


El otro día conseguí la pasta de arroz para hacer rollitos, saquitos rellenos o muchas más cosas y he de decir que es muy fácil de manejar y bastante más resistente de lo que creía. Tiene muchísimas posibilidades. Tengo que agradecérselo a Karolina del blog Fuchicando en mi cocina; ha sido una gran maestra en estas cosas de los rollitos y de las pastas y masas. ¡Gracias Karolina!.
Me había quedado pollo del que le pongo a la sopa y lo desmenucé y añadí junto con col y calabaza del puchero (¡bendito puchero!). Todo bien picadito y aderezado con una nubecita de curry inglés, semillas de sésamo, pimienta blanca molida y sal. Un relleno fantástico para esta estupenda pasta de arroz que hizo de grácil envoltorio. 

La elaboración es bien simple... La pasta de arroz debe meterse en agua muy caliente durante unos 15-20 segundos. Se saca del agua, se extiende sobre la mesa de trabajo bien limpia; se coloca una cucharada del relleno que hemos hecho y se envuelve, sellando bien cualquier posible salida del relleno.
En teoría, los rollitos se pueden comer de varias maneras:
- directamente hechos los paquetitos (la pasta se ha reblandecido y está lista para comer).
- se pueden freír en aceite muy caliente.
- cocidos nuevamente con cuidado de que no se peguen unas a otros y no se abran.
- a la plancha, como yo los hice; con una cucharada de salsa de soja, dándoles vueltas de vez en cuando y terminándolos con unas semillitas de sésamo.
Realmente me gustaron mucho, por lo que se los recomiendo a ustedes.

jueves 26 de noviembre de 2009

Flan de huevo y vainilla

¡Qué me gusta un flan!. Y lo que más me gusta es que esté durito, consistente; que se diferencie bien de una natilla. 
Hacía mucho tiempo que no hacía ninguno y el fin de semana pasado pudo conmigo ese deseo y me di un caprichito. bueno, me lo di yo y se lo di a mi peloncete, que anda que no le gusta una golosina.
Es un flan sencillo, hecho con huevo y polvo de vainilla. 

Los INGREDIENTES para 4 moldes o flaneras son los siguientes:
- 450 ml de leche desnatada
- 3 huevos
- 1 cucharada de azúcar por huevo (yo soy un poco rácana con el azúcar, porque detesto los postres excesivamente dulces)
- 1/2 cucharadita de las de café de polvo de vainilla (da muchísimo aroma)
- caramelo (también se puede hacer con agua, azúcar y fuego bajo)
ELABORACIÓN
1º) Batir los huevos hasta que blanqueen y doblen su tamaño.
2º) Agregar el azúcar y el polvo de vainilla y batir más.
3º) Agregar la leche, remover bien.
4º) Caramelizar las flaneras y verter la mezcla con cuidado (2/3 de su volumen)
5º) Poner al horno a 180ºC durante 30 minutos (si se hace toda la mezcla en un molde mayor, el tiempo deberá ser mayor y sería conveniente taparlo con papel de platina, para evitar que se cueza mucho por encima)
6º) Dejar enfriar y desmoldar cuando se vaya a servir.




Un postre rico, riquísimo y si no lo comemos demasiado, no tiene por qué no ser sano.

domingo 22 de noviembre de 2009

Albóndigas divertidas




En la entrada anterior expliqué cómo hice estas albóndigas, así que a esa entrada les remito para que puedan ver los ingredientes requeridos y la elaboración de las mismas.

Como siempre hago bastantes albóndigas y congelo, me reservé unas pocas para estos divertidos entremeses, que sirven como estupendos aperitivos para niños y mayores...
Sólo hace falta, aparte de las albóndigas, una zanahoria grandecita, col lombarda en conserva o cocida por nosotras mismas, pepinillos de los gorditos en vinagre, unos palillos de colores y... ¡mucha imaginación!.
Éstas con sombrero de zanahoria son bien sencillas. Una camita de lombarda, unas rosetas hechas con tiras de peninillo (uso un afilador o sacapuntas que me regaló una buena amiga... ¡Gracias Inma!) y de zanahoria, las albóndigas... ¡Y a usar la fantasía!.
Estas albóndigas llevan los mismos ingredientes, pero distribuidos de modo distinto: una camita de tiras de zanahoria (obtenidas con el pelador); la flor de zanahoria, hecha con el afilador, con el centro de lombarda; los cuerpos son los pepinillos y las cabezas, las albóndigas. 
Son unos entremeses sanos y deliciosos. 

sábado 21 de noviembre de 2009

Albóndigas sobre dibujo de fresa balsámica

¿A quién no le gustan las albóndigas?. No conozco absolutamente a nadie a quien no le gusten las albóndigas. A los niños les suelen encantar y a los no tan niños también. En casa, nos gustan mucho, hechas en salsa de tomate, en salsita de cebolla o de rabo de buey. Incluso en una salsa de curry y piña, que es deliciosa.

Hoy he decidido hacer unas albóndigas con dos peculiaridades:
- incluyen una picada de almendras.
- están hechas al horno. Que estén hechas al horno supone que no llevan ni una gota de aceite, con lo que las calorías se reducen una barbaridad. Así, esta recetita es totalmente apta para quienes estén llevando una dieta hipocalórica, pero, entonces, no pueden abusar de la salsa de tomate, ni, por supuesto, mojar pan... ¡Qué penita entonces!.
Vamos con los INGREDIENTES para 47 albóndigas (hago muchas y congelo para darme el gusto en otras ocasiones):
- 1/2 kg de carne de ternera y 1/4 de carne de cerdo (que no sea magra del todo), molida 2 veces.
- 4 dientes de ajo majados
- 1 cebolla pequeña rallada
- 8-10 almendras machacadas
- 1 huevo
- 1 loncha de pan integral
- 1/2 vaso de leche desnatada
- sal, perejil picadito, nuez moscada, comino molido, pimienta blanca molida, pimientas variadas molidas.
- salsa de tomate casera bien especiada con toques de curry y chiles molidos. Me encanta... ¡Qué aroma!. 
- vinagre balsámico aromatizado a la fresa (o frambuesa)
- arroz basmati (cocerlo con ajito picado)
- virutas de zanahoria cruda
- virutas de col lombarda pochada.



ELABORACIÓN
1º) En una fuente con buen fondo, poner la carne, salpimentarla, añadir la cebolla rallada, el perejil y el ajo, las almendras molidas, el pan mojado en leche bien desmigajado, el huevo, la leche, la nuez moscada, el comino y la pimienta. Mezclar bien con las manos muy bien limpias o como mejor se prefiera. La cuestión es que los ingredientes han de quedar totalmente integrados.
2º) Hacer las bolitas con las manos. PARA QUE LAS ALBÓNDIGAS NO QUEDEN DURAS, ES NECESARIO NO APRETAR DEMASIADO LA PASTA DE CARNE. Dar forma sin apretar en exceso.
3º) Poner las albóndigas en una bandeja de horno, con papel de hornear (sulfurizado, vegetal...). Hornear 12 minutos a 180ºC. Sacarlas del horno, dejarlas entibiar y añadirlas a la salsa de tomate.
4º) Para montar el plato, poner una torre de arroz basmati, coronada por las virutas de zanahoria y lombarda. Colocar las albóndigas y rodearlas con un hilillo de vinagre balsámico aromatizado a la fresa, añadir un poco de salsa de tomate dentro del dibujo de balsámico. Espolvorear con las pimientas variadas molidas.

martes 17 de noviembre de 2009

Queque (bizcocho) marmolado

Hacía tiempo que quería hacer un queque de dos sabores, pero no terminaba de atreverme. Una buena amiga me regaló un cacao ecológico delicioso (¡gracias Luisa!) y decidí que ese aroma y sabor tan estupendo debían de quedar maravillosamente bien en un queque. Así que me puse manos a la obra.

El queque es de los sencillos; de INGREDIENTES básicos.
- 4 huevos
- 1 vaso de yogurt natural desnatado
- 3 vasos de harina
- 1/2 vaso de azúcar
- 1/2 vaso de aceite de girasol
- 1 sobre de levadura
- 3/4 de vaso de cacao en polvo (con más del 70% de cacao) y sin azucarar.
En cuanto a su ELABORACIÓN:
1º) Mezclar los ingredientes húmedos (huevos, yogurt y aceite) y batirlos bien.
2º) Incorporar los ingredientes secos (azúcar, harina y levadura). La levadura y harina, previamente tamizadas.
3º) Verter la mitad de esa mezcla en un molde (en mi caso, de silicona y de 1 lL de capacidad).
4º) Añadir el cacao tamizado también en el resto de la mezcla.
5º) Verter las mezcla de cacao con cuidado sobre la otra masa que ya está en el molde. Con un palito y con delicadeza, hacer "eses" en la mezcla, para lograr el efecto marmolado.
6º) Meter al horno a 160º con el calor sólo abajo, durante 35 minutos. Sacar del horno, dejar enfriar y desmoldar.

Yo lo acompañé con una salsita de fresas, pero con una bolita de helado de vainilla... ummmm

lunes 16 de noviembre de 2009

Arroz de monte y las primeras setas de la temporada.

Teníamos unas ganitas locas de poder salir a buscar y recolectar setas, porque este año ha empezado bastante tarde a llover y a hacer fresco, condiciones para que en Canarias comiencen a asomar las primeras setas del otoño. 
La semana antes había estado lloviendo y pensamos en salir el sábado a novelerear por el campo; a ver si había algo que rascar. No es que encontrásemos mucha cosa, pero bueno, unas cuantas cantarellas o rebozuelos y un boletus edulis. Con esas pocas setas, manjar de dioses, y un poquito de carne de cerdo, me fabriqué un estupendo y sencillísimo arroz de monte. Ideal para un almuerzo sano y de rechupete.
Los INGREDIENTES para 2 personas son los siguientes:
- 1 vaso de arroz redondo
- 2 vasos y medio de caldo de verduras
- 1 cebolla picada
- 1 pimiento verde pequeño picado
- 1/2 vaso de guisantes
- 1 buen puñado de setas (cantarellas y boletus edulis)
- 8-10 taquitos de filetes de cerdo
- 3 cucharadas de salsa de tomate casera
- 2 cucharadas de aceite
- sal, tomillo en rama, nuez moscada, cúrcuma, un poco de chiles picaditos

La ELABORACIÓN es la de cualquier arroz:
1º) Pochar la cebolla y el pimiento y añadir la salsa de tomate.
2º) Rehogar el cerdo con la cebolla y el pimiento.
3º) Añadir el arroz y rehogar unos minutos para cerrar el grano.
4º) Verter el caldo caliente y los guisantes.
5º) Salar, añadir las especias y el polvillo de chiles.
6º) Incorporar las setas cuando al arroz le queden un par de minutos. 
Servir y comer... ¡Sano y de rechupete!.

viernes 13 de noviembre de 2009

Una versión de... Cóctel de aguacate y bonito fresco


El aguacatero de la finca de mis padres no hace más que dar aguacates y más aguacates... Están buenísimos y son grandotes y hermosos.  
Los aguacates son riquísimos en grasas insaturadas (generalmente linoleicas), buenísimas para regular y controlar las grasas malas o saturadas. Igualmente tienen muchísima lecitina, por lo que, unido a los minerales y vitaminas que contienen, les convierten en una superfruta o en un superalimento. Es verdad que son algo calóricos, pero el hecho de tener tantas virtudes compensa esas calorías de más. No se les ocurra dejar de comerlos.

Me encanta partirlos a la mitad, sacarle la pipa, echarle un pelín de sal y comerlo con una cucharilla. Lo disfruto una barbaridad. También me gusta comerlos en una ensalada junto con tomates partidos y aceitunas con hueso, un poco de sal, vinagre, aceite y orégano. Madre mía... ¡Eso es el cielo!. Sin embargo, ha llegado un punto en tengo tantos aguacates en el frutero que se me agotan las ideas para prepararlos de modo distinto cada vez y que no me resulte cansino comerlos. Guacamole, sanwich de aguacate, ensalada de aguacate, mojo de aguacate, aguacates rellenos... Pues bien; ayer, por la noche, se me ocurrió versionar el clásico cóctel de aguacate y atún y me salió algo curioso. Como ahora está tan de modo "desestructurar" los platos clásicos para llevarlos a su límite, pues yo me he sacado de la manga, por puro hastío, esta "new version" del cóctel de aguacate y bonito fresco. Espero que les guste, porque a nosotros se nos saltaban los ojos de las órbitas... 

Los INGREDIENTES son los siguientes:
-la pulpa de 2 aguacates
- zumo de 1/2 limón
- sal y pimientas variadas molidas
- bonito fresco al aceite (lo suelo hacer yo)
- 2 rebanadas de pan de molde tostadas
- 3 cucharaditas de millo (maíz) dulce
- 1 trocito de queso azul (fundirlo en el microondas)
- 2 cucharadas de mahonesa, 2 cucharadas de aceite de oliva y 1 cucharada de vinagre balsámico
La ELABORACIÓN es sencilla:
1º) Escachar la pulpa del aguacate, dejando pedacitos que se aprecien al comer. Aliñarla con el zumo de limón y la sal.
2º) Escachar el bonito en aceite, que quede bien desmigado.
3º) Mezclar la mahonesa, el aceite y el vinagre, resultando una mahonesa con color oscuro.
4º) Tostar el pan de molde.
5º) Montar el plato: con un "aro" cuadrado (la palabra es contradictoria, ¿verdad?), poner la base del pan tostado, una capa de aguacate, una capa de bonito, otra capa de aguacate, un poquito de millo dulce, un poco del queso azul fundido y terminar con unos hilillos de la mahonesa balsámica.
No me digan que no ha sido fácil y el resultado bastante apetecible... Pues eso; ¡qué les aproveche!.

jueves 12 de noviembre de 2009

Un manjar contundente: Tosta de habas con chorizo



¿A quién no se le van los ojos tras un buen trozo de pan con chorizo, morcilla, butifarra...?. ¿Y a quién no le gusta un buen plato de habas?. Pues uniendo tradición, cocina mediterránea y los buenos chorizos gallegos me he preparado esta estupenda tosta de pan con semillas con unas buenas habas con chorizo. Una cosa sencilla y, a la vez, efectiva. ¿O no?.
Los INGREDIENTES para esta tosta son bien sencillos:
- habas cocidas en laurel, granos de pimienta, sal y un pelín de vinagre.
- salsa de tomate casera (bien especiada y con un buen toque de tomillo y pimienta negra molida)
- chorizos gallegos (me los trae mi tía de Galicia).
- rebanadas de pan de semillas
- aceite de oliva aromatizado con tomillo y ajo.


En cuanto a su ELABORACIÓN, no tiene ciencia.
1º) Una vez cocidas las habas, las rehogamos con el chorizo cortado en ruedecitas finas y salpimentamos.
2º) Añadir la salsa de tomate casera y alegre de picantito y rehogar. Dejar 10 minutos a fuego suave, para que la salsa tome el sabor del chorizo y las habas queden bien tiernas y sabrosas.
3º) Tostar el pan, poner un par de cucharadas del guiso de habas sobre él y regar con el aceite aromatizado.


Con esta tosta, directamente al cielo...




miércoles 11 de noviembre de 2009

Un plato original y lleno de buen alimento: Timbal de pota entre algas

Una buena amiga de un foro de cocina en el que soy asidua me ha dado varios empujoncitos para emplear con más frecuencia las algas en mi cocina. Mia_3 es una verdadera hacha en la cocina vegetariana y una especialista en algas, así que les recomiendo que vean sus recetas originales, frescas y llenas de minerales. Yo puedo decir que las algas me gustan mucho, pero me reconozco inexperta en su uso. A veces, siento temor a equivocarme y estropear un plato; pero luego pienso: "Pues no será porque no me haya equivocado muchas otras veces cocinando con productos más tradicionales en nuestra mesa". Así que poco a poco estoy introduciendo este excelente producto que nos brindan nuestros maravillosos océanos y mares.

No voy a dar una clase magistral sobre algas, porque no me siento capacitada para ello. Lo que sí voy a hacer es mostrarles lo que, casi sin pretenderlo, me salió hoy. ¡Me ha encantado!. ¡Qué cosa más curiosa!. 
Ya saben que la pota es un cefalópodo bastante "insípido", aunque, cuando está bien estofadito, es tierno y jugoso y puede dar mucho juego con otros condimentos más gustosos. En este sentido, he querido introducir la pota en una salsa cuya base fundamental es la salsa de tomate casera y con un toque especiado y picantito. Si a esa salsita le unimos el alga agar agar, un espesante y gelificante maravilloso y natural, y unos "espagueti de mar" o himanthalia elongata, el resultado es de lo más interesante en cuanto a textura y sabor.
No quiero enrollar más la entrada, sólo les pido una mente abierta y una pizca de curiosidad para valorar esta receta. A mí me ha abierto de par en par la imaginación culinaria.
Los INGREDIENTES que he usado son los siguientes (para 2 personas):
- 2 tubos de pota.
- 1 vaso de salsa de tomate casera (especiada y con un toque potente de pimienta negra)
- 1/4 vaso de vino blanco
- 1/4 vaso de caldo de verduras suave (si no, puede servir el agua)
- 3-4 tiras de alga "espagueti de mar" o himanthalia elongata ya remojadas e hidratadas y cortadas en trozos medianitos.
- 1 cucharada sopera de alga agar agar en polvo
- 1 cebolla mediana (en juliana grande)
- 2 pimientos italianos pequeños (en trozos medianos)
- 4 papas medianas cocidas con la piel (peladas y cortadas en ruedas)
- sal, aceite, pimientas variadas molidas


Pasemos a la ELABORACIÓN de este plato.
1º) Pochar la cebolla y el pimiento en el aceite. Añadir la pota cortada en cuadros, salpimentar y rehogar 2 minutos. Añadir el alga espagueti de mar y seguir rehogando.
2º) Incorporar el vino blanco, subir el fuego y dejar que evapore parte del alcohol; entonces, verter la salsa de tomate y el caldo calientes. Bajar el fuego y dejar que la pota se estofe durante unos 15 minutos.
3º) Cuando la pota ya esté bien tierna y los olores que salen de nuestro caldero nos inviten a mojar pan dentro, es el momento de añadir la cucharada de alga agar agar en polvo. Remover bien y dejar unos 2 minutos más a fuego suave para que el agar agar cumpla su función de espesar la salsa.
4º) Montar el plato: coger un aro y alternar una capa de ruedas de papa, la salsa de la pota y la pota; otra rueda de papas, más salsita, la pota y terminar con unas buenas cucharadas de la salsa, que impregne bien el almidón de las papas. Esperamos unos 20-30 segundos a que gelifique un poco la salsa y retiramos el aro.
5º) Servir calentito...

He de decir que esta salsa, cuando se enfría, se queda como una gelatina, así que, ténganlo presente si se atreven con ella. Para lograr que el timbal quede compacto, deben mojarse bien las capitas de papas y pota y esperar unos segundos, a que gelifique, sin que se llegue a enfriar, para poder comerlo calentito. 
Yo creo que la textura fue interesante, ya que no es la típica salsa ni líquida, ni cremosa, sino gelatinosa y compactada. El sabor, delicioso... Acompáñenlo con un buen vino blanco seco y me cuentan... Yo, sin duda me arriesgaré con más recetas con algas para lograr platos sanos y de rechupete. 

sábado 7 de noviembre de 2009

Medallones de solomillo de cerdo con salsa de whisky y cebolla trufada


Acabo de leer una estupenda entrada de Ajonjolí, en su blog La flor del calabacín, por cierto, muy recomendable por ser exquisito y atrevido, en la que decía que, a pesar de parecer vegetariana, no lo es, pues a menudo siente deseos de comer carne. Pues bien; a mí me sucede algo similar. Reconozco no ser una fan de la carne en general, pero, de vez en cuando, tras pasar muchos días sin probarla, mi cuerpo experimenta unos deseos casi irrenefrenables de masticar carne. Debe ser algo muy interno en mi naturaleza, porque, pensándolo fría y racionalmente, me da cierta grima el sentir esa necesidad fisiológica; pero qué le voy a hacer, reconozco y admito al animal que vive en mí. Luego de comer mi ración de carne, me vuelvo mansita y nuevamente vuelvo a mis cauces habituales: comer verduras, pasta, fruta y también pescado... Bueno... no sé si rectificar en cuanto a lo de "mansita"... 
He pensado más de una vez volverme vegetariana, pero sé que mi carácter y mis necesidades orgánicas no se sentirían satisfechos al cien por cien y, dado que estaré disfrutando de la vida no sé por cuánto tiempo, pero en cualquier caso, nunca indefinidamente, termino decidiendo dejar esta cuestión filosófica y trascendental para más adelante; para cuando sea "mayor". Y pienso: "¡Pero si ya soy mayorcita!. ¿Para cuándo lo voy a dejar?". Irresoluble cuestión... La dejaremos para otro momento.
Tras esta introducción, decirles que ayer compré un fantástico solomillo de cerdo a muy buen precio y esta mañana le di muchas vueltas al hecho de cómo prepararlo. Quería algo distinto y creo que lo conseguí. Buceé en la blogosfera y encontré numerosas recetas de solomillos al whisky; solomillos trufados; solomillos encebollados; solomillos... solomillos... solomillos. Al final, como casi siempre termino haciendo, hice lo que me vino en gana. No hay manera de que me ciña jamás a una receta y no es por ganas... Más bien pienso que se debe a mi incapacidad de imitar correctamente a los demás; o, quizás, a mi capacidad exagerada de saber expresar mis deseos culinarios y llevarlos adonde me pide el cuerpo. No sé... Juzguen ustedes.

Los ingredientes son sencillos de encontrar en cualquier supermercado, mercado o tienda de barrio:
- un solomillo de cerdo (cortarlo en medallones bien gorditos)
- papas medianas (cortarlas en ruedas y freírlas hasta dejarlas doraditas)
- 1 cebolla grande cortada en juliana
- habichuelas y zanahorias cortadas en ruedas (cocinarlas al vapor).
- una trufa negra en conserva (yo la compré en Carrefour y no está mal)
- 1/2 vaso de whisky
- el zumo de medio limón
- 1/2 vaso de caldo de verduras (siempre tengo en la nevera algún tupper con caldos de mis verduras, del pollo, etc.)
- sal gruesa, pimienta blanca molida, 2 cucharadas de postre de azúcar morena, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva extra virgen, 1 cuchara sopera de harina de millo (de maíz)
Tenemos los ingredientes; y ahora... ¿qué hacemos?.
1º) Sellar y dorar los medallones de solomillo en el aceite con el calor o fuego bien alto. Con 2 minutos a tope será suficiente. Sacar de la sartén, salpimentar y reservar.
2º) En el aceite de haber frito los medallones, echar la cebolla y pocharla a fuego bajito, añadirle el azúcar y caramelizarla. Incorporar el whisky y subir el fuego hasta que el alcohol se evapore y la salsita reduzca. Añadir el caldo caliente, rehogar y añadir la harina. Ahora es el momento de triturar esta salsita para que quede fina (pero sin pasar por el chino, que, si no, no tendría gracia). Volver a poner en la sartén al fuego y echarle el zumo de limón y la trufa negra bien laminadita. Bajar el fuego y esperar a que reduzca y espese. La consistencia ideal es casi gelatinosa... Es una textura muy interesante, melosa y agradable al paladar, lograda gracias a la acidez del limón.
3º) Con el fuego o el calor al 75%, incorporar los medallones de solomillo, bañarlos bien en la salsita y terminar de hacerlos durante unos 5 minutos. He leido recetas en las que señalan "30 minutos al fuego", lo que me parece una burrada y que puede arruinar la carne de solomillo. Ahora bien, cada cual es reina en su casa y en su cocina. ¡Faltaría más!. A mí me quedaron sonrosaditos, tiernos y suaves... Realmente increíbles. 
4º) Montar el plato: poner una cama de papas, encima las habichuelas y zanahorias y los medallones de solomillo coronando este estupendo y sabroso plato. Regar con la salsita (no es por nada, pero deben probarla...) y a comer.
 He hecho solomillo de cerdo en muchas ocasiones, pero, sin duda, ésta es la vez en que mejor me ha quedado. La salsa de whisky y cebolla trufada es original y delicada. En ella se respira el aroma del whisky, sobre todo cuando, al masticar lentamente, la lengua envía esos sabores y, sobre todo el aroma, al cerebro para que los analice. La trufa simplemente se intuye; no es un sabor que destaque, pero los matices que se perciben son de tierra mojada. Simplemente exquisito. 
Les puedo asegurar que merece la pena probarlo. Yo repetiré.