Risotto de trigueros y champiñones


Creo que ya me han leido alguna vez diciendo que me encantan los arroces y, claro está, también hechos al tipo italiano. Lo que más me fastidia de los arroces es que hay que comerlos cuando toca; nada de esperar y esperar a los amigos o a la pareja, porque se quedan secos o amasados. Y este problema es aún peor con el risotto. Se tiene que comer acabado de preparar, porque si no... mejor preparas otra cosa.

El jueves pasado tenía un buen manojito de trigueros y una bandejita de champiñones con muy buena cara y, aprovechando que era el día propicio para hacerlo, me colé en el foro de cocina de Facilísimo y vi dos estupendos risottos: uno era de Naninoni, con una presentación que en fin... ¡Divina!. El otro era un plato estupendo de leoletta, preparado de la manera que a mí me gusta... Así que me decidí a cocinar un estupendo risotto. Eso sí, yo lo hago sin nata. En la medida de mis posibilidades, intento que la nata no suela ser un ingrediente estrella de casi ninguno de mis platos. No es sana, nos llena el cuerpo de toxinas (¡y colesterol!) y, chicas, de verdad, no merece la pena.

Los ingredientes que necesité para 2 personas fueron los siguientes:

- 3/4 de vaso de arroz bomba

- 1 manojo de espárragos trigueros (cocidos y enfriados rápidamente para que mantengan el verdor)

- 2 vasos del caldo de haber cocido los espárragos trigueros

- 1/2 vaso de vino blanco seco (el cava también le va genial)

- 1/2 vaso de leche evaporada

- 8 champiñones gorditos laminados

- 1 cebolla pequeña rallada

- 50 g de queso de cabra rallado

- 1 cucharada de aceite de oliva, sal, sazonador de 3 pimientas molidas, 1 puñado de perejil picadito

Y la elaboración es bastante sencilla; en 17-20 minutos tienes listo un risotto que le dice a los de los restaurantes italianos... "quítate tú pa' ponerme yo"

1º) Pochar la cebolla en el aceite, añadir el arroz y rehogar 2 minutos a fuego fuerte. Incoprorar la mitad de los champiñones y todos los trigueros cortados en trozos regulares. Reservar 3 trigueros por plato para decorar. Bajar un poco el fuego.

2º) Añadir el caldo de medio vaso en medio vaso, dejando que se absorba bien de cada vez. Incorporar el vino blanco y, cuando se haya absorbido, añadir la leche evaporada y salpimentar. Incorporar el resto de los champiñones y el queso rallado. Remover para integrar el queso con el resto de los ingredientes.

3º) Espolvorear el perejil y servir rápidamente adornado con los 3 espárragos trigueros reservados por plato.

Sinceramente, estaba muy rico, muy jugoso y con un saborcito a trigueros... Ummmmm. Yo lo recomiendo. Anímense. No es difícil y les quedará un plato vistoso y de rechupete.

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