Quiche de col y setas

Se habrán percatado, sin duda, de mi pasión por las quiches o tartas saladas. Suelo hacer una cada 7 ó 10 días y, para ello, no compro ningún ingrediente ex profeso, sino que aprovecho y gasto vegetales, carnes o pescados que ruedan por ni nevera.
En este caso, tenía un trozo de col (repollo), un calabacín algo pochillo, unas pocas zanahorias que me regaló un amigo y que había cogido del huerto de su suegra y una bolsa de setas variadas congeladas que me tenía aburrida de tanto verla y nunca consumirla (teniendo setas recién cogidas por mí,¿ quién se pone a consumir setas congeladas por buenas que estén?). Pues aproveché e hice esta delicia que les recomiendo. Todo rehogadito; lo de siempre. 
Les remito a entradas de quiches anteriores, porque lo único que varía es que esta vez disponía de estos ingredientes y no de otros; el resto, todo igual. 
A tener en cuenta: últimamente estoy añadiendo un ajo machacado al contenido de la quiche. Le da un sabor espectacular y un aroma... En fin... ¿Qué les voy a contar que no sepan sobre el maravilloso ajo?.

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