Torrijas

Me gustan los dulces tradicionales; esos que hacían nuestras madres y abuelas por las tardes y que impregnaban de aromas dulces y afrutados toda la casa. Esos dulces de sabor casero e inigualable se hacían, la mayoría de las veces, para aprovechar restos, bien fuera de pan, de fruta que ya pasaba de madura a la siguiente fase, etc. ¿Los recuerdan ustedes?.
Mi madre hacía unos puddings deliciosos, aprovechando el pan duro de días anteriores. Yo he crecido escuchando eso de "en casa no se tira nada". ¡Qué sabias han sido nuestras madres!. Eso sí era "ecología" y protección del medio ambiente. De vez en cuando, mi madre nos preparaba parea merendar unas fantásticas torrijas que hacían que mi hermana y yo nos relamiésemos de gusto saboreándolas imaginariamente mientras se freían en abundante aceite caliente. 
Hace unas semanas, sufrí una especie de antojo y me puse manos a la obra. En un ratillo, tenía la casa aromatizada con canela y azúcar. Aquí les dejo esta sencilla receta.
INGREDIENTES:
- rebanadas de pan duro
- leche
- 1 huevo batido
- canela
- ralladura de piel de limón
- azúcar morena/miel
- aceite para freír
ELABORACIÓN:
1º) Verter leche en una fuente honda, añadirle la ralladura del limón y poner a remojar las rebanadas de pan. Deben quedarse  bien humedecidas y algo blanditas, pero no demasiado.
2º) Poner a calentar una sartén con abundante aceite.

3º) Pasar cada rebanada de pan por el huevo batido y meterla en la sartén. Freírlas con cuidado, sin meter muchas al mismo tiempo que baje la temperatura del aceite.
4º) Al sacar las rebanadas del aceite, ponerlas sobre papel de cocina que absorba el exceso de aquél. 
5º) Espolvorearlas con canela y azúcar morena o, si se prefiere, regarlas con miel. 
Supongo que la mayoría de nosotr@s, hemos comido torrijas alguna vez, pero, en cualquier caso, nunca viene mal recordar a qué sabían los dulces caseros y humildes que hacían nuestras madres, tías, abuelas

Etiquetas: ,