jueves, 25 de febrero de 2010

Un duro y maravilloso día de campo

Estos días estamos subiendo a ayudar a mis padres en su finca en las medianías grancanarias. En una finca siempre hay cosas que hacer y el trabajo, si no estás acostumbrad@, resulta duro, aunque, también puedes buscarle muchos alicientes estupendos, motivos para el disfrute.







Por ejemplo, es duro ver la foto anterior, que corresponde a las plantas de las papas que teníamos el año pasado más o menos por estas mismas fechas, y compararlas con la situación de este año, en que no tenemos ni una sola plantita, porque los distintos temporales de viento y agua que hemos padecido en Gran Canaria han acabado con ellas. Esto es muy duro. Sabes que te has partido los riñones sembrándolas, poniéndoles mimo, calzándolas cuando empiezan a crecer y cuando ves que empiezan a ponerse bonitas... ¡zassssssss...!. Viento, agua a baldes, granizo (aquí no, por suerte). Pero, quien trabaja en el campo sabe que estas incidencias forman parte de la naturaleza y es casi un imposible luchar contra ellas. Lo aceptamos o nos desquiciamos.








Pero, por otro lado, compensa ver los naranjos a rebosar, el aguacatero que no ha parado de dar aguacates desde finales de octubre, las habas imparables y llenitas de vainas, las acelgas y las bok choi (también se las llama pak-choi) exuberantes, las aromáticas, imprescindibles en mis platos, compiten entre sí para lograr crecer y despuntar entre las demás... La vida se abre paso con o sin nuestra ayuda.

Las plantas, otro de los hobbies que ocupan mi vida diaria, se encuentran en completa plenitud en estos meses en las Islas Canarias. El agua y el frescor de los días y especialmente de las noches contribuyen a que plantas verdes, flores y bulbos se encuentren rabiosos de energía y dedicadas en cuerpo y mente a la ardua tarea de reproducirse ayudadas por el viento, los insectos e incluso el trasiego de los humanos que pululamos a su alrededor trasportando sus semillitas por doquier.
Me encanta perder el tiempo revoloteando alrededor de las flores, como hacen las mariposas, los grillos, los sarantontones (mariquitas), los saltamontes, las abejas, los abejorros, las arañitas... Todos esos bichitos son una herramienta imprescindible para que la vida en el campo continúe. Con la cámara en ristre, me voy arrastrando entre ellas y fotografiando su increíble belleza; esos colores que atrapan la mirada; sus formas elegantes y suaves. Descubro el interior que me muestran descaradas y risueñas, entregadas por completo al arte de la seducción que no tiene otro objetivo que el de perpetuar su especie. Obscenas y pudorosas al mismo tiempo. La naturaleza en estado puro.







Volviendo al día de campo... Después de arrancar hierbas hasta tener agujetas en las piernas y en las lumbares; después de dar muchos viajes con la carretilla y de trasladar macetas y enseres de un lugar para otro, nos entretuvimos en recoger lo que la tierra nos ofrece dura pero amablemente; y es tan grato poder comer sus frutos, jugosos, llenos de sabor y con un aroma inigualable... Recogimos unas acelgas estupendas, bok choi o pak-choi (es una hortaliza muy usada por los asiáticos y que, de un tiempo a esta parte, mi madre planta en su huerto porque es una verdura de maravilloso sabor y rinde muy bien en nuestra tierra y con nuestro clima), aguacates, algunas naranjas, guayabos y unos rábanos que son dignos de exponer.

¡Menudos rábanos!. De los rábanos hacemos, con sus hojas, ricos y nutritivos potajes; y con el tubérculo, salen unas ensaladas frescas y unas salsas picantonas deliciosas. Tengo entendido que los centroeuropeos suelen hacer salsas de diferentes tipos utilizando este curioso, picantito y sabroso tubérculo. A ver si  alguna persona se anima y sube alguna receta en la que se emplee el rábano como ingrediente principal. 
No me digan que no se les van los ojos mirando este hermoso cesto de hortalizas y frutas. A mí me parece que es una obra de arte natural... ¡Qué bodegón más maravilloso!.
Pero, aquí no quedó la cosa. Después de pasar toda la mañana trabajando al sol, porque el señor sol no quiso ocultarse tras una nube ni una sola vez, nos dimos un festín digno de unos curtidos trabajadores del campo. Unos lomos de salmón fresco simplemente salpimentados, regados con zumo de limón recién cogido del árbol, y cocinados en las brasas sobre un lecho de hinojo acabadito de arrancar de la tierra. ¡Qué aroma flotaba en la terraza!. ¡Cómo agradecieron nuestros cuerpos este delicioso manjar del mar!.
¿Es o no es "sano y de rechupete"?.

19 comentarios :

  1. Que preciosidad de fotos Laura!!. Sé bien de lo que hablas cuando dices que fastidia mucho currar, y sobre todo cuando no estás acostumbrado, y que llegue el agua, el viento, o el granizo y se lo lleve todo al garete. El año pasado, mi padre se quedó son patatas, sin tomates, apenas alguna que otra cebolla, y poco más. Da mucha rabia, la verdad.
    Pero nunca llovío tanto que no escampara, y cuando el tiempo acompaña y la cosecha es fructifera, que orgullosa se siente una y que gusto da meterse en el huerto y comenzar a llenar la cesta de cositas.
    Me ha encantado este post, y la recetina..vamos, sin palabras cielo, una exquisited a la que me apuntaba sin dudarlo nin un segundo. Eso si que es sano, y con mayúsculas.

    besitos preciosa :)

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  2. MERCHI, muchas gracias mi niña. Fíjate tú que yo, que no me dedico al campo, hablo de dureza, y sólo hago estas tareas de vez en cuando. Anda que si me dedicara a ellas... Madre mía, qué trabajo más duro y sacrificado. Pero qué cierto es eso que dices: nunca llovió tanto que no escampara. Una frase preciosa.
    Me alegra que te haya gustado esta entrada. En cuanto a la recetita, te aconsjeo que, si te gusta el salmón y tienes oportunidad de hacerlo a la brasa, lo pruebes como te cuento. Es realmente una delicia de chuparse los deditos...
    Un besote

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  3. Que envidia sana me da.
    Un lugar precioso y unos alimentos estupendos , sanos y de rechupete. Mi madre es muy amante de los rábanos y esos están hermosos.
    Casi que llega hasta aquí ese olor a brasa de hinojo.
    Un post muy bonito.

    Saludos de una tinerfeña amante de Gran Canaria, en la que he pasado muy buenos momentos, y eso que viajaba por motivos de trabajo, pero aprovechaba cada oportunidad para conocer y disfrutar la isla, en la que me siento en casa.

    Un abrazo
    YoSusan

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  4. Ay hermosisimas fotos, ese verde es tan llamativo !
    Imagino el aroma y el sabor del pescado con ese olorcito a hinojo ...
    Como dices tú, de rechupete!
    Saludos

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  5. Uffff!!! Madre mía como olería a hinojo. Guau! La verdad que tiene una pinta ese brasero!! Impresionante!

    Las fotografías son excelentes con unos primeros planos y unos colores increíbles.

    Besos,

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  6. YOSUSAN, muchas gracias preciosa. Me alegra que te des un volteo por mi blog. Si dices que tu madre es tan apasionada de los rábanos seguro que tiene recetitas ricas, ricas, así que ya me puedes estar contando. O sea que eres vecina de isla???. Qué bien!!!! Somos bastantes las canarias que pululamos por aquí. Pues encantada de tenerte por aquí. Cuando quieras, entra y pasa, sin tocar, paisana.
    MABEL, qué tal?. Gracias por tus comentarios. Me alegra que te guste el pescadito con el hinojo.
    MÓNICA, ni te imaginas qué olorcito había en el ambiente. Nos pusimos que no veas de ensalada y salmón a la brasa. Delicioso!.
    Un besote y gracias a todas por entrar a comentar.

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  7. Qué maravilla Laura! Envidia cochina me da...jajaja No me importaria nada tener un pequeño huertito.
    Besitos.

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  8. Ay laura como te entiendo, no lo sabes tu bien.
    Nosotros no tenemos la suerte que tu de poder tener acceso a un huerto que parece un jardín, nosotros tenemos olivos y algunos almendros y te sacas el tiempo de donde puedes para poder tenerlos bien y poder obtener las aceitunas para el aceite de consumo propio y viene una helada o los pájaros, o los topos, .... y se lleva por delante tu trabajo... en fín... tu ya sabes
    Pero siempre hay un momento para disfrutar del campo y descansar del trabajo y ese salmón con su hinojo... ummm que olorcillo anisado desprende.. que maravilla.

    Besos

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  9. Q pedazos de fotos! Entiendo que debe dar muuuuucho trabajo pero tambien debe "dar vida" con solo mirar ese paisaje!

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  10. es cierto, el trabajo del campo es muy duro y muchas veces ingrato....pero solo con ver estas cosas tan ricas que nos da la tierra....`reciosas fotos y deliciosa receta...sencilla y muy sabrosa!
    Bexinos.

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  11. AMANDA, gracias mi niña. Es bonito tener un huerto, aunque da un trabajito... Ya ves.
    DOLORSS, tú también sabes de qué va esto y la rabia que da cuando se pierde lo que con tanto trabajo s eha intentado poner en pie. Pero bueno, consuela esa cestita de hortalizas y frutas, verdad?. Y el salmoncito... jejejejejej
    REBECA, da mucha vida poder disfrutar de un cachito de tierra donde meter las manos. Te lo aseguro.
    LAVIANA, muchas gracias!. La tierra nos da todo lo que necesitamos y deberíamos ser más agradecidas con ella. A que sí?.
    Un besote a todas!

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  12. Que maravilla de entrada. Las fotos son espectaculares, y para el cierre, esos lomos de salmón que seguro sabían a gloria!!
    Un besazo

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  13. Que bonito lo tienes. Dan unas ganas locas de cogerlo y comerlo según lo arrancas.

    Besos.

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  14. AGUASANTA, muchas gracias!!!. Te puedo asegurar que los lomos de salmón nos supieron a gloria bendita.
    SILVIA, a que sí que dan ganas de comerlo de un bocado?.
    Un besote

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  15. Hola Lube:
    La verdad es que parece que, la naturaleza, se ha vuelto loca.
    Anda que no he estado pendiente de los temporales qeu han azotado Canarias y, ahora, azotan andalucia...
    ¡Y el terremoto de Chile!.
    Y yo acordandome de todas vosotras....
    Que gran verdad es que la red "une" a gentes de todo el mundo....
    El trabajo del campo es uno de los más duros que hay y, además, poco valorado.
    Nadie se para a pensar que sin agricultura y ganadería no sabríamos que comer....
    ¡¡¡La base de la nutrición y lo más olvidado!!!!.
    Espero que, poco a poco vayais recuperando vuestro vergel particular.
    Eso si, el salmoncico a la brasa... MMMMMMMM.
    Después de un día de duro trabajo os tubo que sentar de maravilla.

    Pochoncicos.

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  16. Laube que fotos!, se me está haciendo agua la boca mirando la última foto, me encanta tu blog!

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  17. KAKO, muchísimas gracias por tu visita. Estoy encantada de que te guste mi blog y de que me hayas visitado. Es todo un placer.
    Un besote

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  18. Me encanta el campos y toda su belleza natural. Gracias por compartir tan preciosas fotos.

    Me encantan tus recetas y tu blog, así que soy una seguidora tuya desde ya.

    Un Abrazo,
    Mari

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  19. Mari, muchísimas gracias preciosa. Me alegra que te gusten las fotitos campestres y mis recetitas. Me gustará tenerte por mi blog.
    Un besote

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