¡Marchando una tapa de ensaladilla rusa...!

No hay bar en España que no sirva la típica tapa de ensaladilla rusa o nuestros jugosos pinchos de tortilla. Luego, según la zona, podremos comer cosas más propias del lugar; así, en las Islas Canarias, no falla la pata de cerdo, la ropa vieja, las papas arrugadas con mojo picón y los tacos de cherne con mojo verde, por poner algunos ejemplos.  
La ensaladilla o ensalada rusa nació realmente en Rusia, gracias al chef ruso Lucien Olivier que regentaba allá por 1860 el restaurante Hermitage, uno de los más conocidos de Moscú. Este cocinero nunca escribió su receta ni la contó a nadie, por lo que, al cerrar ese restaurante, la receta se perdió y se puede decir que, aunque se extendió por todo el mundo, en ninguna parte se hace esta ensalada de la misma manera. En la receta original se empleaban ingredientes poco usuales, como la carne de venado, que de ninguna manera se utilizan en la típica y casera ensaladilla rusa española. Además, así como en España se la conoce como ensaladilla rusa, en Francia, por ejemplo, se la llama Ensalada Olivier.
¿Algun@ de ustedes conoce a alguien a quien no le guste la ensaladilla rusa en alguna de sus variantes?. Yo no. Es una tapa de lo más sufrida y que casi siempre nos pueden servir en la barra de un bar o en la mesa de un restaurante donde vayamos a picar algo. Personalmente, y disculpen mi no modestia, creo no hay color entre mi ensaladilla rusa y la que me sirven por ahí. Si no, pregunten a mis amigos y familia sobre las enormes fuentes o bandejas de ensaladilla que a menudo llevo a comidas informales a petición del cumpleañero de turno, del anfitrión, etc.; y que no duran más de 10 minutos en la mesa. No es broma. Puede decirse que incluso le he achacado la pérdida de una buena amiga... Suena raro, ¿verdad?. A mí también, pero creo que el que esa amiga y su pareja no pudieran llegar a tiempo para comer ensaladilla y que ellos pensasen que yo debía haberles guardado un platito, desencadenó una ola de acontecimientos que tres años después me siguen dejando obnubilada. Porque, se lo crean ustedes o no, perder una amistad que venía del primer año de universidad por no haber guardado un plato de ensaladilla rusa es muy fuerte. ¿Les da la risa al leerlo?. A mí, ahora, también; pero en aquel momento me resultó doloroso sobre todo por lo incomprensible que parecía todo. Parecía un chiste malo o una historia surrealista. Evidentemente, al igual que ustedes seguramente estarán pensando, había más marea de fondo en la relación entre la amiga que me dejó de hablar por un plato de ensaladilla y yo. Sí, sí... La había, pero, ilusa de mí, pensaba que las cosas cuando se hablaban entre amigas, se resolvían y se archivaban definitivamente. Pues no, señor@s... Hay personas que guardan expedientes x-y por los siglos de los siglos y cuando no les das un plato de ensaladilla... zasssssssssssss... Te lo echan en cara. Moraleja: hagan siempre ensaladilla de más, que por un plato de menos, pueden perder una amistad. Palabrita... 
Disculpen la parrafada anterior, pero me da que el expectorante que me tomo debido al catarro horripilante que me posee desde hace una semana lleva algo más que lo que indica en el prospecto, porque tanta tontería que digo últimamente no puede ser normal, ¿no creen?. 
Bueno, nosotros a lo que vamos... La ensaladilla rusa que hacemos en España en general se compone fundamentalmente de papas cocidas troceadas muy pequeñas o prácticamente escachadas, según el gusto particular, y mahonesa. A partir de aquí se abre un mundo de ingredientes a la imaginación de cada un@. Así, en mi casa, la ensaladilla rusa siempre lleva cebolla muy picadita o incluso rallada con la mandolina, pimientos (bien, crudos muy picaditos, bien morrones o incluso del piquillo), guisantes y zanahoria. A veces le ponemos pollo desmenuzado y muchas veces atún. Casi siempre lleva un poco de millo dulce, aceitunas y una picada de huevo duro y, si se me cruzan los cables, pepinillos agridulces, alcaparras y lo que pille por la nevera que me mire con ojos desgarrados.
En la ensaladilla rusa que hoy les presento, los INGREDIENTES son los siguientes:
- 3 papas medianas peladas, cocidas y cortadas en dados
- 1 zanahoria grande pelada, cocida y cortada en cubos
- 1 cebolla pequeña rallada
- 2 pimientos del piquillo picaditos
- 1 puñado de guisantes cocidos
- 1 cucharada de ajos tiernos picados
- 8 aceitunas laminadas
- 1 lata mediana de atún (escurrir bien el aceite y... ¡no tirarlo por el fregadero!. ¡Que el aceite se recicla...!)
- 3 cucharadas de mahonesa
- un pizo de sal fina, pimienta blanca molida, perejil picadito y unas gotas de vinagre de manzana.
La ELABORACIÓN es de lo más simple:
1º) Mezclar todos los ingredientes, agregar la sal y la pimienta, la mahonesa, el perejil y las gotitas de vinagre. Mezclar bien con cuidado de no romper los ingredientes y dejar en la nevera que enfríe hasta el momento de servir.
Yo he puesto un par de cucharadas de ensaladila rusa sobre una buena rebanada de pan de cereales y semillas de amapola que hice el otro día y el resultado es una tapa perfecta y completa. Una estupenda cena... 

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