La stevia y reflexiones varias.

Lo que hoy me trae aquí es una reflexión personal que es como un nubarrón negro cada vez más constante sobre mi cabeza. No sé si ustedes se lo plantean y si realmente les importa, pero a mí me preocupa sobremanera, sobre todo viendo la cantidad de enfermedades crónicas y alergias que da la impresión que no dejan de crecer y crecer. ¿No se plantean ustedes por qué cada día parece que surgen nuevas alergias y por qué parece que hay tantas personas con algún tipo de diabetes?. 
Pues bien, hoy quiero hablar de ello y me gustaría que tod@s aportásemos nuestro granito de arena en este debate y, si pensamos que realmente hay un problema, me gustaría que comentásemos qué estamos dispuest@s a hacer. Algo así como una declaración de intenciones. Porque... ¿estamos realmente dispuest@s a cambiar algo por mejorar nuestra salud y la de nuestr@s hijos?. Yo no tengo hijos, pero sí quiero ver un futuro menos negro para quienes vengan tras nosotr@s. 
¿Conocen ustedes la stevia?. Es una planta originaria de Paraguay y Brasil que podría sustituir completamente todos los azúcares que actualmente tomamos y especialmente desbancar a la sacarina y al aspartamo, edulcorantes químicos muy nocivos para nuestro organismo y causantes en una gran medida del aumento espantoso del cáncer en nuestra rica y despilfarradora sociedad. 
Veamos las propiedades de la stevia:
- No tiene calorías: es acalórica.
- Es ideal para los diabéticos, ya que regula los niveles de glucosa en la sangre y también los de insulina. 
- Reduce la ansiedad por la comida en general y por lo dulce en particular, por lo que es ideal en las dietas para perder peso. Al reducir la ansiedad, puede ayudar a la desintoxicación del tabaco y del alcohol. 
- Realza el aroma de las infusiones o alimentos donde se añada.
- Al no ser un azúcar propiamente dicho, favorece la no aparición de caries. 
- Es un hipotensor suave; es decir, ayuda a bajar la tensión arterial que no sea demasiado alta.
- Es diurético.
- Mejora las funciones gastrointestinales.
- Previene e inhibe la reproducción de bacterias y otros organismos infecciosos y mejora la resistencia frente a resfriados y gripes.
- Incluso se está usando en cosmética, pues ayuda a tensar la piel de manera natural. 
Ahora les pregunto... Teniendo en cuenta lo que ahora saben, ¿la tomarían ustedes?. Pues bien, si viven en Europa, no podrán, pues es una planta cuyo cultivo para planta medicinal está prohibido y, en consecuencia, no se podría consumir. Sin embargo, los guaranís endulzan sus comidas con las hojas y extracto de esta planta desde tiempo inmemorial y los japoneses la toman desde hace décadas y ninguno de esos pueblos sufren las altas tasas de cáncer que sufrimos los europeos. En EEUU, Japón, Tailandia, Colombia, Brasil, Australia, China, India, Argentina y otros países se emplea la stevia como edulcorante sin ninguna clase de contraindicación. En fin... Sin comentario. A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Como el tema es un poco complejo, he preferido mostrarles un video bastante ilustrativo de Josep Pamies, un agricultor o payès que contraviniendo esta prohibición ha decidido convertir la stevia en su caballo de batalla particular. Pamies, en el Proyecto Matriz nos cuenta muchas verdades que todos y cada uno de nuestros gobiernos nos ocultan, presionados por los numerosos lobbies existentes, cuya única motivación es el ansia encarnizada de seguir acrecentando sus fortunas personales; sin importarles en absoluto nuestra salud, ni siquiera la de sus hijos y nietos. Todo en pos de una arca de oro desprovista de humanidad. Cada un@ de nosotr@s debe decidir qué quiere hacer, si es que quiere hacer algo, y actuar en consecuencia. Pero, sepamos que la ignorancia no nos eximirá de ser responsables de las consecuencias de mirar hacia otro lado. Debemos tomar plena consciencia. Estamos destruyendo nuestro Planeta a la par que estamos matándonos a nosotr@s mism@s y debemos responsabilizarnos de ello. 
La verdad no está ahí afuera, sino que está delante de nuestros propios ojos y la verdad es lo único que nos puede hacer libre. Nuestro Planeta Azul merece la pena y debemos luchar por él y contra todos aquéllos que prefieren llenarse los bolsillos a costa de su destrucción. No les dejemos. Impidamos que nuestros bosques y mares acaben siendo canteras abandonadas. Actuemos en consecuencia. Por nosotros. Por las futuras generaciones.

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