Bacalao al pil pil

¡Ha llegado el verano al Norte de Gran Canaria!. Madre mía... ¡y lo ha hecho con ganas!. Tenemos tiempo de África, con bastante calima y sin nada de viento. No se mueve ni una de las hojas de mis plantitas. Y encima estoy con un medio catarro más tonto... Hoy que podíamos ir a la playa, no es el día más propicio, así que nos hemos quedado en casa: ventanas cerradas, stores bajados y poquita ropa. Un día relajado, un almuerzo ligero y a la espera de poder ver la final del mundial de fútbol en el que tod@s confiamos que la selección española se convierta, finalmente, en campeona del mundo. ¡Ya toca!. 



Mientras llega ese momento, les muestro el bacalao al pil pil que preparé el otro día. Lo he comido en muchos restaurantes y en unos me ha gustado más que en otros; sin embargo, sólo lo he preparado en casa dos veces. La primera vez no me quedó bien, pues ni desalé convenientemente el bacalao, ni la salsa cogió textura. Pero esta vez ha salido muy bien; no digo que perfecto, pero estaba riquísimo de sabor y la salsa quedó deliciosa y muy bien ligada. Puede decirse que estoy muy satisfecha con el resultado, aunque la próxima vez me quedará aún mejor. ¡Palabrita!.

INGREDIENTES:
- lomos de bacalao (usé un buen bacalao congelado y en su punto de sal)
- 250 ml de aceite de oliva vírgen extra 
- 6 dientes de ajo
- 1 guindilla
- perejil picadito
ELABORACIÓN:
1º) Calentar a fuego medio el aceite y confitar los ajos laminados, que deben quedar dorados, pero jamás quemados, pues amargaría el aceite y nos arruinaría el plato. Podemos añadir en este momento la guindilla también laminada.
2º) Sacar del aceite los ajos y la guindilla y reservar.
3º) Añadir los lomos de bacalao con la piel hacia abajo (en este punto he encontrado razones diversas para justificar poner el bacalao con la piel hacia arriba y también con la piel hacia abajo, pero a mí me han convencido más las de la piel hacia abajo) y mantener el fuego medio-bajo, para que el aceite no aumente de temperatura y el bacalao vaya soltando lentamente su gelatina, que será la que haga que la salsa ligue. A los 3-4 minutos (según el grosor del lomo de bacalao), darle la vuelta con muchísimo cuidado y mantenerlo así unos 3 minutos. Volver a colocar los lomos con la piel hacia abajo y sacarlos del aceite. Reservarlos.
4º) Para ligar el aceite y la grasa del bacalao vamos a usar un colador pequeño que introduciremos en el aceite y moveremos suavemente en el sitio hasta lograr ligar la salsa. De esta manera iremos pasando el colador por todo el aceite hasta que esté completamente espeso, ligado. Para ello debemos recordar que el aceite no debe aumentar en ningún momento su temperatura.
5º) Calentar un poco el bacalao en el microondas si se ha entibiado un poco, colocar los lomos en el plato, verter un poco del pil pil por encima, unos ajitos y unos aritos de guindilla. Espolvorear el perejil picadito.
Yo acompañé este magnífico y tradicional plato vasco con unos pimientos verdes pochados (no fritos) y unas cebollas moradas. Tanto los pimientos como las cebollas son de la finca de mis padres y realzaban maravillosamente el sabor del bacalao.
A tener en cuenta:
- El pil pil es una salsa muy calórica y, aunque sea una delicia en la que no podremos dejar de mojar pan, no deberíamos abusar de ella. Por eso, en vez de acompañarlo con papas, preferí que fuera con pimientos verdes y cebollas moradas. Siempre hay que buscar la compensación.
- Me he fijado que el pil pil puede ser amarillo, verdoso e incluso blanquecino. Pienso que debe depender del tipo de aceite e incluso de la manera de ligar la salsa (si se hace girando en círculos el caldero o si se emplea el colador, como he hecho yo) y de la paciencia que se tenga.

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