Cuscús con espinacas



Hace unos años estuvimos de viaje por Túnez. Me fascinó ese país. Sus casas de paredes blancas, su cielo y mar tan intensamente azules, tan mediterráneos... Sus gentes me parecieron muy amables, tan educadas e interesadas en conocer al visitante, en departir con nosotros. Tenían tanta historia tras de sí y la vivían de una manera tan humilde y sencilla que me llegaba al corazón. Su territorio me atrapó y su cultura se quedó grabada a fuego en mi mente. 
Sin embargo, no tenía una buena cámara por aquel entonces y no fui capaz de plasmar adecuadamente esos recuerdos y traérmelos a casa para revivirlos de vez en cuando. Esta mañana he vuelto a ver esas fotos y quedé muy apenada. No hay muchas fotografías que salvar de la criba; una de ellas, es esa foto que pueden ver de Hammamet. Si son de mente abierta y les gusta viajar, la luz del desierto al atardecer y el bullicio de los mercadillos de especias, no deben dejar de visitar Túnez. Yo ya tengo una excusa para volver... 
Quienes me conocen saben que me gusta lo oriental en general y lo árabe en particular. Y me gusta el cuscús.
INGREDIENTES (2 personas):
- la medida de 1 vaso de sémola de trigo de grano pequeño
- 1 vaso de caldo
- 150 g de espinacas salteadas y picadas
- 1 cebolla morada mediana muy picadita
- 1 pimiento verde pequeño picado finamente
- 1 cucharada grande de piñones
- 1/2 cucharada de sésamo tostado
- 5 orejones picados
- 1 cucharadita pequeña de cúrcuma, 1/2 de curry inglés, sal gruesa, pimientas variadas recién molidas, chiles molidos.
- 1 cucharada de aceite de oliva vírgen extra
ELABORACIÓN:
1º) Preparar el cuscús: calentar el vaso de caldo sin llevarlo a ebullición y espolvorear por encima la sémola. Agregar el aceite, salpimentar y remover con un tenedor. Dejar reposar unos 10 minutos hasta que la sémola absorba todo el caldo. Luego, con el tenedor separar bien los granitos de sémola, para que el cuscús quede lo más suelto posible.
2º) Mientras, en una sartén, pochar la cebolla  y el pimiento finamente picados, incorporar las espinacas, los piñones y los orejones. Rehogar unos minutos e incorporar el cuscús. Bajar el fuego y añadir el sésamo, la cúrcuma, el curry y los chiles molidos. Rehogar sin dejar de mover con una cuchara o tenedor de palo. 
3º) Servir en boles individuales o en una fuente grande.
A tener en cuenta:
- El cuscús o sémola de cuscús proviene de la molienda del trigo y puede tener muchos tamaños. Así, en Israel, los granitos de sémola llegan a alcanzar el tamaño de pequeños garbanzos. 
- El cuscús es un alimento típico de los pueblos del Magreb. Es su alimento indispensable. Curiosamente, una de las primeras referencias escritas al cuscús la encontramos en un escrito anónimo del siglo XIII denominado: "Libro de la cocina del Magreb y de Al-Ándalus". Sí, se comía cuscús (llamado alcuzcuz) en la Península Ibérica, en los territorios de Al-Ándalus. Luego, tristemente, todo lo árabe, todo lo andalusí, se fue con la expulsión de los moriscos españoles. Incluso se menciona el cuscús en El Quijote.
- Se puede comer sólo o servir de acompañamiento de carnes o pescados. El más conocido es el que se cocina en Marruecos y en Argelia con cordero y muchas verduras. Si no lo han visto preparar, hagan lo imposible por verlo, porque es toda una experiencia.
¡Buen provecho!. Un plato sano y de rechupete...

Etiquetas: ,