Lomo de cerdo en salsa de naranja especiada

Cómo pasa el tiempo... Hace casi dos semanas que no he publicado nada, res, nothing, rien, niente, nichts niets... ¡Qué barbaridad!. Les compensaré con este estupendo y sencillísimo plato que, salvo que sean vegetarianos, gustará a todos en casa.
He estado un poco liadilla; ya saben, el coche de mis padres, la boda de una amiga, la finalización de la campaña de rentas y mala gana, muchísima mala gana. No se lo van a imaginar, porque la mayoría de la gente que no vive en las Islas Canarias piensa que aquí siempre hace buen tiempo y les puedo asegurar que esa afirmación es un mito. Si vivieran, como yo, en el norte de la Isla de Gran Canaria entenderían a qué me refiero (un inciso: la Isla se llama Gran Canaria, su capital o ciudad principal se llama Las Palmas de Gran Canaria y la capital de provincia que acoge a las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, así como a La Graciosa, se denomina Las Palmas. A tod@s nos viene bien de vez en cuando una pequeña clase de geografía política, porque, y no me lo tomen a mal, me fastidia bastante el lío que se montan los medios de comunicación para describir estos conceptos que deberían tener bien fijados, dado que son comunicadores). La temperatura media no está llegando ni a 22ºC. Hay días que estoy en casa en camiseta de manga larga y llevo calcetines. El sábado, sin ir más lejos, fui de boda y la mala suerte hizo que no dejase de llover desde que comenzó la ceremonia a las cinco de la tarde hasta casi las seis de la mañana del día siguiente. Fue algo increíble para un día 3 de julio. Es cierto que en el sur de Gran Canaria es otro cantar, pues luce el sol y se puede ir a la playa sin mayores complicaciones. Es lo maravilloso de vivir en una isla que te asegura una variedad infinita de climas según en qué zona de la isla estés. ¿No les parece maravilloso que me siga tapando con una buena colcha por la noche mientras en algunos puntos de la España peninsular sufren ya los rigores del verano?. 
Por cierto, les muestro un detalle de la boda a la que fui el sábado pasado. Las mesas del banquete fueron identificadas mediante el uso de fotos de plantas que, por petición de los novios, fueron tomadas por mí. Así, Marc y yo nos sentamos en la mesa del cardo. ¿No les parece lindo?.
Bueno, sé que me demoro siempre en llegar a la receta, pero me puede la vena literaria. Espero me sepan disculpar o puedan apreciar mis salidas del tiesto. A lo que voy... ¡la receta!.
INGREDIENTES (4 personas):
- una pieza de 750 g de lomo de cerdo
- aceite de oliva vírgen extra
- el zumo de 4 naranjas medianas
- 1/2 vaso de vino Málaga Vírgen
- 1 vaso de caldo de puchero (o de carne, si se prefiere)
- 15 pasas de Corinto
- 2 hojas de laurel, tomillo, orégano, molinillo de pimientas variadas molidas, sal gruesa, jengibre, cúrcuma, canela en polvo
- 1 cucharada colmada de harina
- unas papas pequeñitas para acompañar (yo hice unas papas arrugadas, con menos sal de lo que suelen llevar, y luego peladas)
ELABORACIÓN:
1º) Pintar la pieza de lomo de cerdo con un buen aceite de oliva y dorarla en la olla a presión a fuego fuerte por todos sus lados durante unos minutos. 
2º) Bajar un poco el fuego, añadir las 2 hojas de laurel, el tomillo, el orégano, el jengibre, la cúrcuma, una pizca de canela, la sal y un poco de pimientas molidas. Verter el zumo de naranja (yo no lo colé, pues nos gustan mucho los pizquillos de la pulpa de la naranja), el Málaga Vírgen y el caldo de verduras. Cerrar la olla a presión y cocinar durante unos 20 minutos a fuego medio (de 1 a 9, poner a 7).
3º) Abrir la olla, sacar la pieza de carne, cortarla en ruedas al gusto (a nosotros nos gustan algo gruesas) y colocarlas sobre una fuente de servir. 
4º) La salsa de naranja habrá reducido, pero para espesarla un poquito, añadiremos una cucharada de harina, removeremos bien con las varillas, rectificaremos de sal y pimienta si hiciera falta, añadiremos las pasas, llevaremos a ebullición y verteremos sobre las ruedas de lomo y las papas.
¡Y a comer!.
Por cierto, en las fotos tomadas no aparece ninguna pasa, pero puedo prometer y prometo que las llevaba, pero la mala casualidad que no puse ninguna pasa en el plato al que tomé la foto. 
A tener en cuenta:
- Es formidable cocinar con la olla a presión. A mí, personalmente, me parece un invento maravilloso y que me simplifica muchas tareas en la cocina. Además, cocinas en menos tiempo y, en consecuencia, los alimentos pierden menos nutrientes y yo puedo dedicarme a otras tareas. Quienes aún no se hayan decidido a usar más a menudo este estupendo calderito, no lo duden ni un segundo más. 
- Este plato es deliciosamente especiado y tiene un toque agridulce, así que absténganse quienes no gusten de estos sabores y aromas a especias.
- Si lo prefieren, acompañado de un arroz basmati con frutos secos, compondrán un plato fabuloso.

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