Tarta de dos bizcochos con yema tostada para el cumpleaños de Marc (Two sponge cake with toasted egg yolk)

A Marc le gustan los cumpleaños. Para ser exacta, le apasiona cumplir años y convertirse en el rey de la fiesta. Se divierte como un niño con zapatos nuevos y, el pasado viernes 23 de julio fue su cumpleaños. Como le chiflan las tartas de yema tostada, le preparé una estupenda, aunque laboriosa, tarta de dos bizcochos, uno de chocolate y otro de limón, con un relleno de buttercream de queso y limón y una maravillosa y suave cobertura de yema tostada y filigranas de chocolate blanco. Un regalo para el paladar.
INGREDIENTES:
A) Bizcochuelo de chocolate:
- 4 huevos
- 150 g de azúcar
- 1 cucharada de miel
- 120 g de harina
- 80 g de cacao amargo (en mi caso, ecológico)
- 1 cucharadita pequeña de levadura en polvo
- 1 yogurt natural (sin edulcorar)
- 1 medida de leche desnatada (la medida es el vasito de yogurt)
- 1 medida de aceite
- un pizco de sal
B) Bizcocho o queque de limón:
- 1 yogurt natural (sin edulcorar)
- 4 huevos
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1/2 medida de aceite de girasol
- el zumo de 1/2 limón
- 1 cucharadita pequeña de levadura en polvo
- 1 pizco de sal
C) Buttercream de queso y limón (receta tomada de Megasilvita)
- 1 terrina de queso philadelphia
- 3 cucharadas de margarina/mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita pequeña de esencia de limón
- azúcar glass hasta alcanzar la consistencia deseada (yo usé 1 medida de azúcar glass echándola de una vez con el resto de los ingredientes)
D) Yema tostada (más oscura de lo habitual por ser con azúcar morena):
- 100 ml de agua
- 200 g de azúcar morena 
- 1 cucharadita de maicena
- 2 cucharadas grandes de leche desnatada
- 5 yemas de huevo
- el zumo de 1/2 limón
- 30 g de mantequilla/margarina
- azúcar morena para quemar
E) Filigranas de chocolate blanco y decoración:
- 1 tableta de chocolate blanco
- coco rallado
F) Almíbar para emborrachar los bizchochos:
- 175 ml de agua
- 75 ml de ron oscuro (de caña)
- 125 g de azúcar morena
ELABORACIÓN
A) Bizcochuelo de chocolate:
1º) Separar las claras de las yemas. Montar las claras a punto de nieve con un pizquito de sal.
2º) Mezclar las yemas con el azúcar, la miel el aceite, el yogurt, la leche y la harina, la levadura y el cacao tamizados.
3º) Incorporar poco a poco la mezcla de las yemas a las claras montadas, con cuidado y con movimientos circulares. Hay que intentar que las claras no se bajen demasiado.
4º) Verter la mezcla en un molde pintado con aceite y espolvoreado con harina. Meterlo en el horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos y, luego, a 165ºC durante 15 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar (el bizcocho bajará un poco cuando le bajemos la temperatura, pero no nos preocupemos por ello, pues nos será útil para luego montar nuestro pastel).
B) Bizcocho o queque de limón:
1º) Separar las claras de las yemas y montarlas con el pizquito de sal.
2º) Mezclar las yemas con el azúcar, el aceite, el zumo de limón, el yogurt y la harina y la levadura tamizadas.
3º) Incorporar la mezcla de las yemas a las claras montadas, con movimientos circulares y con cuidado de que las claras no se bajen mucho.
4º) Verter la mezcla en el molde pintado de aceite y enharinado. Meterlo al horno 40 minutos a 165ºC. Sacarlo y dejarlo enfriar. 
C) Buttercream de queso y limón:
1º) Batir el queso con la mantequilla, la esencia de limón y el azúcar glass. Con unos minutos habremos obtenido una cremita consistente que usaremos para rellenar nuestra tarta (probablemente nos sobrará, pero, no la debemos tirar, sino que podremos usarla para coronar unas magdalenas o cupcakes).
D) Yema tostada: 
1º) Hacer un almíbar con el agua, el limón y el azúcar. Ha de quedar bien reducido. Dejar enfriar.
2º) Mezclar (no batir, para que no pierdan color) las yemas con la maicena diluida en las 2 cucharadas de leche.
3º) Poner las yemas a fuego bajo y añadir el almíbar poco a poco (si el almíbar estuviera caliente cuajaría las yemas, así que, cuidado). Remover sin parar hasta que espese. Retirar del fuego y añadir la mantequilla. Remover bien hasta integrarla completamente. Pasar esta crema a una bandeja metálica o a una superficie fría para que enfríe lo antes posible y no cambie de color por efecto de la oxidación (el limón y la maicena ayudan a que esto no pase, pero hay que enfriar la crema lo antes posible). No debemos dejar de remover hasta que enfríe, pues si no, formaría costra y no nos serviría para cubrir nuestro pastel. Si observásemos algún grumo, pasar por la batidora. Reservar.
E) Filigranas de chocolate blanco:
1º) Fundir el chocolate al baño maría, meterlo en una manga con boquilla y hacer las filigranas y dibujos que más nos gusten sobre papel sulfurizado (yo usé un cacharrito de Lékué que tiene varias boquillas y es de silicona; fue un caprichito que me di hace un par de semanas y estoy la mar de contenta con él). Meter en la nevera con cuidado y cuando hayan solidificado las filigranas, ya podremos despegarlas y estarán listas para usar.
F) Almíbar para emborrachar los bizcochos:
1º) Hacer un almíbar, bien reducido, con el agua, el azúcar y el ron.
G) Montar la tarta:
1º) Colocar el bizcocho de limón sobre el plato en el que vayamos a presentarla y nivelarlo. Bañarlo en la mitad del almíbar. Meterlo en la nevera y dejar que lo absorba bien durante, al menos, 1 hora.
2º) Poner una capa del buttercream sobre el bizcocho de limón ya empapado. Cubrir con el bizcocho de chocolate. Emborrachar bien con el almíbar, usando una brocha de silicona con la que daremos varias capas de dicho almíbar hasta acabarlo. Meter nuestra tarta en la nevera durante, al menos, 8 horas.
3º) Cubrir con las 3/4 partes de la yema tostada por encima. Con el resto de yema pintar los laterales de la tarta que cubriremos luego con el coco rallado.
4º) Espolvorear con el azúcar morena y quemar con un soplete de cocina o con la pala.
5º) Adornar con las filigranas de chocolate blanco. 
A tener en cuenta:
- Es una tarta bastante laboriosa; no es difícil, pero sí tiene muchos pasos que hay que seguir y deberemos preparar los bizcochos con bastante antelación.
- La textura borracha, pero consistente, de esta tarta es realmente original. El bizcocho de limón tiene una ligerísima similitud con la tarta de Santiago (sin comparar, pero al paladearla me trajo esos recuerdos) y es realmente delicioso. El bizcocho de chocolate es más esponjoso, por lo que la textura de ambos bizcochos se complementan muy bien. El toque fresco lo aporta la buttercream de limón; todo un acierto para este pastel que se me asemeja en muchos aspectos a las tartas alemanas, contundentes, pero suaves, firmes pero ligeras y nada empalagosas. 
- La yema tostada, no siendo de mis sabores preferidos, quedó ciertamente suave, sabrosa, melosa... En otras palabras: ¡deliciosa!. Habrán podido observar que es más oscura de lo normal, pero al emplear azúcar morena, la consecuencia es una yema tostada algo más oscura, pero el sabor es realmente espectacular. No me hubiera imaginado que fuera a quedar tan suave y con ese ligero sabor a limón. 
¡Felicidades corazón!. Espero poder hacer para ti, por cada año que cumplas, una tarta del sabor que más te apetezca.  

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