¡Una de pulpo...!.

En casa adoramos el pulpo... Lo comemos de todas las maneras que nos pasan por la cabeza y, aunque pensamos que el pulpo a feira (a la gallega) es una fiesta para los sentidos, el pulpo frito nos parece delicioso, al igual que un buen aliño de pulpo, el pulpo en salsa rosa, con nueces, encebollado... ¿Les había dicho ya que me encanta el pulpo?. 
El otro día cociné un buen ejemplar de pulpo. Lo cocí en su propio jugo, gracias a que lo vi en el blog de Gastronomía en verso, y lo preparé de varias maneras: el primer día, pulpo a feira y, el segundo día, pintxos de pulpo y pulpo frito al ajillo y pimentón.
El pintxito que ven en la foto de arriba es un ejemplo. Consiste en usar 2 ruedas de pulpo, la mitad de una papa pequeña cocida con piel y pelada, la punta de un espárrago blanco y una vinagreta de limón y pimiento verde (pasamos por la batidora un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva vírgen extra, sal, pimiento verde y pimienta molida). Ya ven... Más fácil, imposible.
Este otro pintxo es igualmente sencillo de hacer y queda delicioso. Usaremos mitades de papas pequeñas cocidas con piel y peladas, ruedas de pulpo, pimientos de piquillo y un buen all i oli casero para acompañar. Nada más y nada menos. Todo lo demás lo hace una coqueta presentación, que podemos servir en platitos individuales o, bien, en bandejas más grandes y que cada uno se sirva.
Por último, les presento el plato estrella: pulpo frito al ajillo y pimentón
INGREDIENTES:
- pulpo cocido en su propio jugo (les remito al enlace anterior de Gastronomía en verso)
- papas cocidas con su piel, peladas y cortadas en ruedas medianas
- 10 dientes de ajo pelados y cortados en láminas finas
- aceite de oliva vírgen extra
- sal en escamas
- pimentón agridulce (yo usé pimentón de Zamora, una delicia)
ELABORACIÓN:
1º) Freír el pulpo ya cocido y cortado en 2 cucharadas de aceite, a fuego alto. Basta con un par de minutos, para que coja el sabor y la textura de pulpo frito.
2º) Dorar los ajos laminados en 4 cucharadas de aceite. No hay que quemarlos, pues amargarían. Sólo dorarlos.
3º) Montar el plato: hacer una cama de papas, colocar el pulpo por encima, añadir unas escamas de sal, la ajada bien caliente, un buen chorreón de aceite en crudo y terminaremos espolvoreando el pimentón.
¡A comer!.
Nos puede parecer que no hay diferencia con el pulpo a feira o a la gallega, pero sí que la hay. No tiene nada que ver el sabor del pulpo frito y más cuando encima le añadimos la ajada. Queda diferente, así que tenemos una forma distinta de comer pulpo. 
¡Hasta la próxima entrada!.

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