Una propuesta atrevida y dulce... ¡con calabaza!

Al hilo del post anterior, les presento una recetita dulce que aglutina mi ingrediente fetiche, el chocolate, y una hortaliza maravillosa que hemos recolectado en la finca de mis padres: la calabaza. Sí, calabaza... No tengan prejuicios a la hora de cocinar y comer, porque hay combinaciones muy interesantes que dejamos de lado por el simple hecho de no ser habituales. Si no, vayan y vean el pastel dulce de calabacín de nuestra amiga Lore o mi queque de calabaza y moras. Debido a esa cerrazón mental que a veces no nos deja innovar, nos perdemos muchísimas recetas sanas y deliciosas. Una verdadera lástima.
Sean valientes y quienes, como yo, tienen la suerte de poder cosechar calabaza,  aprovechen y prueben a cocinarla de formas alternativas. ¡No tengan miedo...!. La calabaza puede dar mucho juego en la cocina, tiene poquísimas calorías, mucha agua y es muy sabrosa.
Lo que yo les propongo es una combinación perfecta en color (color calabaza-color chocolate) y en sabor (el dulzor franco de la calabaza y el amargor comedido del chocolate negro). El aroma es realmente suave y en él se alternan, sin empujarse, la esencia del chocolate, delicioso y sensual, y el aroma de la calabaza, tímido, pero con personalidad.
INGREDIENTES (para 6 magdalenas y un queque (bizcocho) hecho en molde rectangular de silicona):
- 500 g de pulpa fría de calabaza cocinada al vapor con 3 clavos de olor y triturada
- 125 g de azúcar morena
- 325 g de harina
- 4 huevos grandes
- 100 ml de aceite de girasol
- 125 ml de zumo de naranja
- 150 g de chocolate negro
- un sobre de levadura en polvo (15 g)
- una pizca de sal
- 1 cucharadita rasa de jengibre en polvo 
ELABORACIÓN:
1º) Batir enérgicamente los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee. 
2º) Añadir la calabaza, el aceite, 100 ml del zumo, la sal y el jengibre y seguir batiendo.
3º) Verter la harina y la levadura tamizadas y mezclarla con una espátula y movimientos circulares.
4º) Fundir el chocolate con 25 ml de zumo de naranja. 
5º) Del total de la mezcla, separar 1/3 y añadirle el chocolate fundido, mezclando con cuidado.
6º) Queque: verter un cucharón de la crema de color naranja, encima otra de chocolate, otra de calabaza, de chocolate... así, hasta llenar las 3/4 partes del molde rectangular (o un poco menos). ¡No mover ni remover las mezclas con una cuchara!. El marmolado se logrará por sí solo al extenderse las 2 cremas. Hornear unos 45-50 minutos a 175ºC (unos 30 minutos con el calor sólo abajo y el resto del tiempo con calor arriba y abajo con ventilador. Si lo tapamos con papel de platina, mejor).
7º) Magdalenas: verter la mezcla restante en los moldecitos para magdalenas, también de silicona, a razón de una cucharada de la crema de chocolate (a la inversa que en el queque), una de la de calabaza y así hasta llenar las 3/4 partes de cada moldecito. Hornear unos 18 minutos a 175ºC (calor arriba y abajo y con ventilador, si se tiene)
A tener en cuenta:
- La calabaza es el fruto de una planta trepadora o rastrera de la familia de las curcubitáceas, a la misma que pertenecen el melón, la sandía, el pepino y el calabacín (y otras muchas). Aunque en América dicen que la calabaza tiene su origen en este continente, se sabe que los egipcios ya la conocían y cultivaban. Al parecer, se cultivaba más por sus semillas (pipas) que por su pulpa, pues no se conocían tantas variedades dulzonas y sabrosas como hay ahora. Su cultivo se extendió a América y, de ahí, a Europa en el siglo XV, donde se ha generalizado su cultivo y consumo como hortaliza.
- Existen muchas clases de calabazas, incluso las hay con sólo uso ornamental (por ejemplo, las famosas calabazas de Halloween).
- La calabaza tiene muchas propiedades, entre las que destaca que activa el páncreas y, en consecuencia, reduce los niveles de azúcar en sangre. Además disminuye las mucosidades en bronquios y garganta, fortalece el sistema inmunitario gracias a sus antioxidantes y es un estupendo laxante. Dado su alto contenido en betacaroteno (la sustancia que le da ese bonito color naranja) y alfacaroteno, ayuda a disminuir las enfermedades cardíacas y algunas formas de cáncer (por ejemplo, el de próstata).
- Esta estupenda hortaliza tiene poquísimas calorías, mucho potasio y vitaminas C, B1 y E, betacaroteno y una cantidad casi nula de grasas (vegetales y no saturadas, o sea, que tampoco son malas...).
Comentarles que hay quien separa las masas de calabaza y de chocolate, pero a mí me agradó más la idea de que todo el queque fuera de calabaza y una parte estuviera mezclada con el chocolate, de modo que todo tuviera más o menos una misma textura. Ustedes, no obstante, pueden preferir la otra opción. Como dicen los ingleses... It's up to you. También pueden emplear leche en vez de zumo de naranja, pero, a mi parecer, el zumo de naranja le da un sabor más afrutado y una textura distinta.
Las magdalenas son tan esponjosas que casi se fundían entre los dedos antes de morderlas. No me digan que son capaces de mirar esta magdalenita sin reprimir las ganas de darle un bocado. Mi sobrino, Hugo, no pudo contenerse...

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