Convivencia y aceite de oliva... ¿Tienen algo que ver?.

Con esta entrada, que les puede parecer extraña, participo en el concurso Producto Rey de nuestra Gastronomía: el Oro Líquido, Aceitevirgen.com, organizado por el blog Las recetas de Sara, al tiempo que en el evento CONVIVENCIA, organizado por varios blogueros, entre ellos, Senovilla y Ángel Cabrera.
¿Cómo compaginamos la idea de la convivencia con nuestro aceite de oliva virgen?. El aceite de oliva es un eslabón de la cadena que une a todos los pueblos del Mediterráneo e incluso a quienes como yo vivimos en medio del Océano Atlántico, en las Islas Canarias. Todos los pueblos que antaño pertenecieron al Imperio Macedonio, al Persa o al Romano, incluso al Imperio Árabe y al Reino Andalusí, forman parte de territorios donde se destila ese precioso oro líquido llamado aceite de oliva. Tan distintos y tan iguales... No tengo dudas de que podemos, y debemos, convivir respetando las diferencias, porque tenemos muchas más similitudes.

Soy una "mezclada", como la mayoría de los españoles y españolas, casi una "mestiza" en el sentido amplio de la palabra. No sé si algunos de ustedes lo saben, pero mi padre es canario, moreno y con rasgos de mi tierra canaria, y mi madre es andaluza, sevillana a más señas, rubia y blanquita. Yo salí blanca y pecosa, como mi madre, pero de pelo castaño y rasgos más semejantes a los de mi padre. Y me siento orgullosa de esa mezcla. Muy orgullosa. Supongo que por mis venas corre sangre castellana, árabe y judía (y a saber qué más), gracias a los orígenes de esa tierra Andalusí de la que proviene mi madre y, aportada por mi padre, sangre bereber, portuguesa, castellana... 

Y, ¿por qué cuento esto?. Lo cuento porque es mi manera de expresar lo que para mí significa el término convivencia. Convivencia es justamente eso. Poder asumir que un@ puede vivir en perfecta armonía con personas de distinta raza, cultura o religión. Si nosotr@s mismos, l@s español@s y casi la mayoría de los humanos, llevamos trazas de casi todas las razas, culturas y religiones que coexisten en el mundo, ¿por qué nos cuesta tanto aceptarlo y respetarlo?. A mí me parece que esa mezcolanza es ciertamente maravillosa, casi mágica, y nos confiere la posibilidad, asumiéndolo, de comprender y aceptar al resto de los seres humanos, sean como sean, piensen como piensen y sientan como sientan. Somos distintos y somos tan iguales en cualquier parte del mundo o teniendo un color u otro de piel, que, a menudo, me desconcierta que podamos tener más vínculos de unión con una persona a 300.000 km que con un miempro de nuestra propia familia consanguínea. Internet es un claro ejemplo de que esos vínculos son extensos y tienen más que ver con nuestros anhelos y reflexiones que con la propia sangre. El hecho de que yo esté compartiendo con ustedes estos pensamientos es la confirmación y la prueba más objetiva de lo que digo.

Fruto de esas raíces mezcladas que poseo es la gastronomía de mi tierra, de las Islas Canarias. No hay más que echar un vistazo muy de pasada para entenderlo. Como muestra, un botón: los magníficos mojos canarios. En este caso, y para festejar este evento de convivencia y para participar en el concuros de platos con aceite de oliva virgen, recurro a una salsa muy común en las casas isleñas: el MOJO DE CILANTRO.
INGREDIENTES:
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra
- 25 ml de vinagre de manzana (se puede añadir más en función de las preferencias)
- 5 dientes de ajo 
- sal gruesa
- 1 pimienta de la puta madre/guindilla/chile rojo
- comino en grano
- 1 trozo de pimiento verde
- 1 manojito de cilantro (retirarle la mitad de los tallos)
- agua para aclarar en función de las preferencias

ELABORACIÓN:
1º) Mezclar todos los ingredientes, salvo el agua, en el vaso de la batidora y batir hasta lograr una mezcla homogénea y verdosa. Yo lo bato mucho porque me gusta cremoso, pero hay a quien le gusta menos emulsionado
2º) Si lo vemos demasiado espeso, añadirle un poco de agua. Si lo notamos muy líquido, añadirle un poco más de aceite y batir.
A tener en cuenta:
- La palabra "mojo" proviene del portugués y significa "salsa". Anteriormente ya había hablado de los mojos canarios, así que a esa entrada me remito. 
- Insistir en que los ingredientes para un mojo suelen ser los mismos en todas las casas canarias, pero varían las combinaciones y las cantidades de cada ingrediente, en función del tipo de plato al que vaya a acompañar y del paladar particular.
- El mojo de cilantro es un indispensable con los pescados, ya sean cocinados a la plancha, a la espalda, guisados, al vapor...

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