Gnocci con salsa de shiitake y albahaca

Hace unos días compré un pequeño libro de cocina de papas y verduras de la Editorial Parragon que se ha convertido en un libro fetiche para mí. Es realmente divino porque reúne las cualidades que me gustan en un libro de cocina: es muy práctico, sobre todo por su pequeño tamaño, ya que puedo llevarlo a cualquier parte sin que pese ni ocupe mucho lugar; es muy didáctico y sencillo de leer; tiene unas fotografías preciosas; y los ingredientes son "locales", es decir, ingredientes sencillos que podemos encontrar en cualquier pequeño supermercado. Cuando lo abro, sencillamente no me decido por una receta y se me aturrullan las ganas de hacer varios platos al mismo tiempo. 

El día en que lo compré, iba sentada en el asiento del copiloto del coche, mientras Marc conducía y yo decía: "Marc, mira este plato... Ohhhhhhh, no; mira qué delicia. Pero mira esta receta de verduras...". Si Marc me hubiera hecho caso, nos hubiésemos estampado con total seguridad. Cuando llegamos a casa, casi no tuve tiempo de soltar el bolso y ya estaba, con el librito en la mano, decidiendo cuál sería la primera receta que haría. Pues bien, la afortunada ha sido la receta de unos gnocci maravillosos que, como siempre, he tuneado para adaptarlo a un compromiso que tenía pendiente con Paulina, del blog Curiosidades de Cocina
Ya he colaborado en alguna otra ocasión con Paulina en su blog, que me gusta mucho por las cosillas que comenta. En esta ocasión, organiza un concurso de recetas con setas y nos pidió que subiéramos una receta con alguna seta, que previamente teníamos que decirle para que ella pudiese subir una entrada hablando del valor gastronómico de la misma. A mí me hubiera gustado hacer esta receta con cantarellus cibarius o rebozuelos, una de mis setas preferidas y que solemos recolectar en Gran Canaria cuando llega la época; sin embargo, no ha sido posible, porque aquí aún no ha empezado la temporada de estas setas (tampoco ha llovido lo suficiente). Pero, a falta de pan... ¡Me he conformado con un humilde pero sabroso shiitake!. 
Si les dijese lo que he disfrutado haciendo y comiendo este plato... Nunca antes había hecho gnocci o ñoquis y llevaba tiempo con muchas ganas de prepararlos. Veía esos preciosos blogs de mis amigas italianas y argentinas y me daba muchísima envidia ver esos magníficos platos de gnocci. ¡Soberbios!. Y, ayer, finalmente me atreví. No me malinterpreten; no me voy a comparar con ellas, que son expertas en estas masas de papa y harina, pero he de reconocer que me quedaron deliciosos y eso que tuve un fallito a la hora de prepararlos. Pero, vaya, no me voy a flagelar por ese error, aunque sea importante... Ustedes me lo sabrán excusar.
INGREDIENTES (3-4 personas, según lo hambrientas que estén...)

A) Para hacer los gnocci:
- 450 g de papas asadas (o al vapor, mejor que cocidas)
- 25 g de mantequilla con sal
- 1 huevo pequeño
- 150 g de harina de millo o maíz (o un poco menos, según la vaya aceptando la masa)
- 6 setas shiitake desecadas, rehidratadas con agua y muy picaditas.
- 6 hojas de albahaca fresca picaditas
- un pizco de sal y pimienta negra recién molida

B) Para la salsa de shiitake y albahaca:
- 10 setas shiitake desecadas, rehidratadas con agua y picadas
- 4-6 setas shiitake desecadas, rehidratadas y entras para la presentación del plato
- 1/2 cebolla blanca picadita
- 1 cucharadita de ajo triturado
- 8 hojas de albahaca fresca picadita y unas cuantas chiquititas para la presentación del plato
- 1/2 vaso de vino blanco seco
- 3/4 vaso de leche evaporada (si prefieren nata, úsenla...)
- queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y 1 cucharada de mantequilla
- sal, pimienta negra recién molida y un pizco de nuez moscada.
ELABORACIÓN:

A) Hacer los gnocci (yo los hice la tarde anterior):
1º) Pasar las papas asadas o al vapor por un pasapuré para que quede una masa muy fina. Añadir la mantequilla y remover bien para fundirla y que se mezcle.
2º) Saltear las setas picaditas y añadirlas al puré anterior junto con la albahaca picadita. 
3º) Cuando el puré de papas y setas esté tibio o frío, añadir el huevo entero y salpimentar. Mezclar todo muy bien.
4º) Ir añadiendo la harina de millo o maíz poco a poco, de modo que nos resulte una masa suave y que no se nos pegue a las manos. Yo empleé unos 140 g de harina y el resto me sirvió para trabajar la masa sobre la mesa y darles forma a los gnocci.
5º) Hacer bolitas con la masa y presionar con el dedo en el centro de modo que formemos una especie de cuenco. También se pueden formar de otra manera: hacer varios churros con toda la masa, cortarlos en trocitos de 2 cm y presionar con el dedo para formar el huequito. Las expertas en gnocci tienen un arte y maña para hacerlos...
6º) Colocarlos en un plato, taparlos con film transparente y llevarlos a la nevera hasta que vayamos a cocinarlos.
7º) Para cocinarlos, basta con echar los gnocci en agua hirviendo con sal y remover con cuidado. Cuando empiecen a subir a la superficie, sacarlos del agua, escurrirlos bien y servirlos con la salsa que tengamos preparada.

B) Preparar la salsa de shiitake y albahaca:
1º) Calentar las 2 cucharadas de aceite y la mantequilla; añadir la cebolla picada y cuando esté bien pochada, agregar las setas troceadas y el vino blanco. Cuando el alcohol del vino se haya evaporado, incorporar la albahaca y las setas. Rehogar 1 minuto.
2º) Verter la leche evaporada y el queso rallado, salpimentar y espolvorear con la nuez moscada. Dejar reducir un poco y triturar la mezcla con el vaso americano o la batidora. 

C) Montar el plato:
1º) Colocar los gnocci en una fuente amplia y verter toda la salsa por encima, colocando las setas que hemos reservado enteras (y que habrán sido previamente salteadas), así como las hojitas de albahaca. Se puede rallar, si se quiere, un poco más de queso por encima de los gnocci y la salsa. Servir inmediatamente.
A tener en cuenta:
- Parece ser que lo normal es hacer los gnocci con harina de trigo normal, pero a mí me apetecía darle un toque distinto con la de millo o maíz. No obstante, ya saben que la harina de millo es menos elástica... Hay que trabajarla más. Ni les cuento cómo sudaba yo trabajándola... 
- Para formar la masa de los gnocci se emplea huevo, tal como figura en la receta, pero a mí se me olvidó. Esperé a que la masa se enfriara para que no se cuajara el huevo y, tanto esperé, que luego se me olvidó. No hagan ustedes lo mismo, pues cuesta mucho más dar la forma a los gnocci.
- Itailian@s y argentin@s hacen unas formas la mar de curiosas a los gnocci, para lo cual suelen ayudarse de un pequeño utensilio de madera que les imprime unas rayitas en su superficie. Yo preferí ceñirme a la receta del libro y a otras formas que he visto por la red. Humildad ante todo... Ya llegarán mejores tiempos para hacer formitas más sofisticadas.
- Al parecer, l@s argentin@s suelen preparar gnocci el día 29 de cada mes. ¿Por qué...?. Pues he leído muchas versiones ligeramente distintas, así que no me arriesgo a decir alguna bobería. Si me lee alguna argentina, por favor, que nos lo explique.

Un plato realmente sano y de rechupete... ¡Y precioso!.

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