Sabrosuras de mar

Me encanta el pescado. Puede decirse que como toda clase de pescado, a excepción de la panga. No la soporto. Hace unos tres años, después de oír continuamente a muchísima gente hablando de la panga, decidí comprar unos buenos filetes y hacerlos para cenar. Me dispuse a sacarlos del papel donde venían envueltos y ya, de entrada, el olor que desprendía me hizo arrugar la nariz. No era un olor de pescado en mal estado, no se confundan, sino de pescado alimentado en aguas "extrañas", por llamarlas de alguna manera. Puse aceite en una plancha, salpimenté el pescado y lo cociné a la plancha. Lo pinté con una ajadita con perejil y los serví en los platos. Al primer bocado, Marc y yo nos miramos haciendo caras raras, y ambos apartamos los platos. Sin decirnos nada, a ambos nos desagradó enormemente la textura y sabor de ese pescado. Fue la primera y la última vez que lo comimos. Tiempo más tarde, me he enterado de las condiciones en que "crían" a estos peces y entendí por qué no me gustaron cuando los probé. 
Me he criado comiendo mucho pescado, pues he tenido la suerte de que mi padre trabajase en el Puerto de La Luz y de Las Palmas y de que fuera, y sigue siendo, pescador aficionado. En mi casa, el pescado forma parte de la dieta semanal habitual. Pero he de decir que no soy persona de filetitos de pescado, aunque, si me los ponen, me los como; prefiero un pescado entero o incluso a tajadas o lomos. Disfruto muchísimo con el pescado estrella de la gastronomía canaria, como es el cherne, y seguido muy de cerca por la maravillosa vieja, un pescado de roca increíblemente sabroso. Me encanta el cazón, la sama, el rape, la fula, las herreras, cabrillas, rascacios, sardinas, atunes, emperadores, salemas, caballas, etc. Y puedo decir, sin vergüenza ninguna, que como más disfruto de estos manjares del mar es comiéndolos con las manos. ¡Qué ricos...!. 

Y a ustedes... ¿Les gusta el pescado y lo comen habitualmente?
INGREDIENTES (para 5 pastelitos medianos):
- 350-400 g de pescado blanco desmigajado (limpiarlo muy bien de cualquier espina)
- 8 palitos de cangejo
- 100 g de guisantes congelados
- 2 huevos
- 1 vaso de leche evaporada
- 3/4 vaso de caldo de pescado
- 2 huevos
- 3 cucharaditas de las de café de sucedáneo de caviar
- sal gruesa marina, pimienta blanca recién molida, nuez moscada, comino en polvo
- para acompañar: ruedas de tomate, lechuga y col en tiritas finas, champiñones salteados y un pizco de all i oli.

ELABORACIÓN:
1º) Echar en el vaso americano (o en la batidora) los palitos de cangrejo descongelados, los huevos batidos, la leche evaporada, el caldo de pescado tibio o caliente, la sal y las especias. Triturar todo muy bien. Añadir el pescado y batir un poco, lo suficiente para que se mezcla todo bien, pero que podamos encontrar tropezones de pescado al comer.
2º) Añadir los guisantes descongelados y el sucedáneo de caviar. Remover con una cuchara de madera hasta mezclarlos bien con la pasta anterior.
3º) Verter esta pasta de pescado en moldes refractarios (de cristal, de cerámica e incluso de silicona) y llenarlos hasta alcanzar las 3/4 partes de su volumen.
4º) Meter en el microondas y cocinarlos a potencia máxima en dos tandas de 8 minutos cada una, dejando 2-3 minutos entre ambas de reposo. Dejar en el microondas cerrado unos 10 minutos más hasta que terminen de cuajarse del todo. 
5º) Sacar del microondas, dejar enfriar y desmoldar.
6º) Servir sobre una rodaja de tomate gruesa y una camita de lechuga y col cortadas finitas y salpimentadas y adornar con unos champiñones. Acompañar con un poquito de all i oli.
A tener en cuenta:
- Este plato es bastante completo, pues lleva las proteínas del pescado, los huevos, los champiñones y los palitos de cangrejo, las vitaminas y minerales de la ensalada cruda y las grasas de all i oli. 
- Se puede cocinar en el horno, pero, considero que, entonces, es mejor hacerlos al baño maría y taparlos con papel de platina por encima, para que no se quemen demasiado. Haría falta unos 35 minutos mínimo a unos 180ºC.
- Yo usé unos moldes refractarios de cerámica blanca que compré en ese Ikea el año pasado y que uso muchísimo. Los pastelitos de pescado se desmoldan, una vez tibios o fríos, con una simple sacudida del brazo y quedan perfectamente limpios.
- Estas sabrosuras son una manera más y distinta de comer pescado y de introducir a los niños este alimento del mar sin que rechisten ni pongan morros.  

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