Mi maravillosa AIG 2010

Estoy muy feliz... ¡Ha llegado el paquetito de mi AIG 2010!. Es la primera vez que participo y me ha encantado la experiencia. Gracias Bea. Una organización perfecta.

Suena el dictáfono; lo cojo y escucho: "Buenos días; Correos; traigo un señor paquete para doña Laura...". Abro la puerta rauda y veloz y allá veo al cartero subiendo las escaleras y trayendo en mano un hermoso paquete verde que parecía pesar bastante. Le doy los buenos días con una sonrisa de oreja a oreja, firmo, me despido de él y cierro la puerta... ¡Feliz como una perdiz! (¿Son felices las perdices?. ¿Por ser perdices...?.). 

Pongo el paquete sobre la mesa, miro quién me lo ha enviado y veo que es alguien de Ourense. ¡Toma ya...!. ¿Y a qué bloguera conozco yo de esta provincia?. Ayyyyy, madre, ¡qué nervios!. Se llama María Jesús... Sigo sin reconocer el nombre. Más nervios. 
Hago la primera foto, poniendo el ratón del ordenador portátil, que no es el típico mouse chiquitín, sino el clásico, para que se pueda comparar el tamaño del paquete. Realmente pesaba. No exagero. Nada se movía dentro. No lo han abierto. ¡Menos mal...!. Porque, la verdad, con esto de las inspecciones de cartas y paquetes en general y en estas últimas semanas con lo de los paquetes bomba... En fin... Hasta mi sobrino me preguntó el otro día si iba a abrir un paquete de una persona desconocida así como así. Y una se queda pensando... 

Lo abro; se me caen las tijeras al suelo, unas de plástico que tengo; y se rompen. ¡Me cachis...!. ¿Estoy nerviosa?. Eso parece, pero feliz... ¡Como una chiquilla con zapatos nuevos!. Aparece un sobre verde que dice abrir y leer en primer lugar. Yo, obediente, abro el sobre. Es una bonita tarjeta navideña con una felicitación. Papeles y, bajo ellos, un sobre blanco que dice "Leer después de abrir lo regalos". Lo aparto y me dispongo a abrir un montón de bonitos envoltorios. Realmente estoy nerviosa. Había muchísimos paquetitos. Pero muchos, de verdad. Unos envueltos en plástico de burbujas; otros en papel de regalo de color gris; otros de color blanco con dibujitos grises... En fin, puedo asegurarles que he estado un buen rato desenvolviendo paquetes y mirándolo todo como abducida. Mi marido me miraba diciéndome con los ojos que me diera más prisa, que le estaba desesperando. Pero yo iba al golpito, como se dice en mi tierra. Lenta pero segura. Disfrutando cada paquetito y cada regalito. Siempre me ha gustado así; para que me dure más ese estado infantil y agradable. Recreándome en cada detalle. 
Después de abrirlos todos, he retirado los envoltorios y los plásticos; todo para reciclar. He colocado cada regalito sobre la mesa para poder fotografiarlo y mostrarles todo lo que me ha preparado mi AIG 2010. Ahhhhhh... ¡Aún no les he dicho quién es!. Pues creo que van a seguir esperando un poquito... 

Les comento cada cosita que me ha enviado con tanta amabilidad e ilusión:
- 3 mantelitos individuales monísimos: dos de ellos con motivos navideños, pero muy finos y coquetos, y el tercero el que ven enrollado, gris y negro, y metido dentro de una taza de color malva clarito muy femenina. Me van a venir de perlas para mis fotos del blog.
- una caja de lata roja muy navideña y a la que voy a dar mucha utilidad.
- dos paquetes de palillos chinos muy chulos. Y es que mi AIG leyó muy atenta mis pistas y supo que los que tenía se me habían roto y atendió mi petición. ¡Gracias preciosa!. ¿Les he dicho ya que su nick es un sinónimo de preciosa, tal como es ella?. Pues sigan pensando...
- una taza de color malva clarito con su cucharilla, ideal para mis infusiones. ¡Me encanta!.
- una libreta para anotar recetas con sus tablas de medidas y sus equivalencias. Me viene genial, porque tengo mis recetas algo amontonadas en una libreta y ya es hora de trasladarlas a un sitio más apto.
- una bandejita roja y blanca de porcelana monísima. Ya le he encontrado su primer uso... Ya lo verán.
- un marcapáginas que me ha encantado y es que creo que mi AIG ha sabido captar mis pistas. Es de lo más coqueto y ya lo tengo marcando una página del siguiente regalito.
- un libro sobre... ¡chocolate!. Sí, sí, sí... Mi AIG creo que me ha calado a la primera y eso que dice que no conocía mi blog (yo tampoco a ella, para ser sincera...). 
- una botella de un maravilloso vino gallego blanco, A Coroa, denominación de origen Valdeorras. Ya está en la nevera porque en breve haremos uso de él. A mi marido se le han puesto los ojos como chiribitas al verlo. No he sido la única nerviosa al ver tanto regalito estupendo. Acompañando este vino, viene un librito sobre la denominación de origen de esta zona ourensana. Tienen unas bodegas preciosas.
- 3 tarritos de conservas caseras: una mermelada de calabacín a la que estoy deseando echar el guante; otra de pera que tiene un color tan bonito... Y un frasco de castañas gallegas en almíbar. Las conservas caseras me gustan muchísimo, así que ya verán cómo las vamos a disfrutar.
- 2 tabletas de chocolate belga que ya me están llamando. Me dicen... "Lauraaaaaaa, veeeeeeennnnnnn,cómenossssssssss...". Ayyyyy, con lo que me gustan estos chocolates potentes, con mucho porcentaje de cacao. Hay uno que es chocolate con naranja. Me está tentando que da gusto. No les miento; me acaba de guiñar un ojo el muy bandido.
- un dulce de membrillo casero de más de 1 kg. ¡Ya lo hemos abierto y probado con queso...!. ¡No pudimos aguantar!. Tiene un colorcito muy bonito y el sabor es delicado, nada empalagoso. Les invitaría, pero me quedan un poco lejos... (jejeje)
- una postalita navideña muy bonita y una carta de 3 páginas que me ha encantado leer una vez abiertos todos los regalos. Me ha comentado un poco sobre cada cosa que me ha regalado y la tengo guardadita para volver a leerla en un par de días, cuando se me baje el subidón.
No me digan que no les parece que todo lo que ven es una maravilla. A mí me pareció un regalazo y me quedé boquiabierta, anonadada, alucinada, asombrada... ¡Y tan alegre y contenta!. Me siento muy agradecida hacia mi AIG. Por cierto, ¿saben ya quién es mi AIG?. 

Pues bien, mi AIG es la estupendísima Nenalinda, del blog Siguiendo a Nenalinda. Como ya he dicho, no la conocía, ni ella a mí, y, sin embargo, acertó con cada cosita que me ha regalado; hasta en los colores, pues me gusta mucho el rojo. Y con lo que me chifla el chocolate... Ayyyyyyyyy, Nenalinda, mi niña, te agradezco de corazón todas estas exquisitices. 

Después de ver y volver a ver cada detallito, llamé a Nenalinda por teléfono y les puedo decir que se nota que es un encanto, dulce y amable; que transmite bondad y que, aunque ella dice que nació en Asturias (que lo he leído), es bien gallega. ¡Tiene un acento más lindo!. ¡Me encanta!. 

Nenalinda... ¡seguiremos en contacto!. Muchas gracias.

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