Boletus edulis flambeados

¡Por fin hemos salido a por setas y hemos regresado con unas cuantas!. La temporada de setas ha empezado muy tarde debido a que las lluvias se han demorado muchísimo en las Islas Canarias. Han tardado, pero, finalmente... ¡han llegado!. Y con la lluvia, las setas.
El día amaneció precioso. La mañana era fresca y el cielo lucía de un azul intenso, aunque en un momento determinado se nubló y tuvimos que usar los chubasqueros. Tuvimos la fortuna de recoger bastantes cantharellus cibarius o rebozuelos y un ejemplar de boletus edulis que pesaba 219 g. Igualmente aproveché, como no podía ser de otra forma, para meter en el cesto unas poquitas castañas. A las 11 de la mañana ya regresábamos a casa muy contentos y con una cestita de setas y castañas. La mañana había sido perfecta.
Mientras regresábamos en el coche, mi cabeza iba dando vueltas a cómo iba a preparar ese pedazo de boleto maravilloso y rápidamente me vino a la cabeza una receta que me serviría para estrenar el libro de Cocinas del mundo: Francia, de la editorial Metrópoli. Los cocineros Michel Bras y Jean-Michel Lorain presentan una serie de platos del recetario tradicional francés, pero presentados de una forma bellísima y, en algunos casos, muy moderna. Me ha parecido un libro estupendo que he tenido que incorporar a mi pequeña biblioteca gastronómica. Si lo encuentran, hagan lo mismo.

Inspirándome en parte de una receta que encontré en ese libro, preparé estos maravillosos boletus edulis flambeados. ¡Deliciosos!.
INGREDIENTES:
- boletus edulis grandes
- 1 cucharada grande de mantequilla
- sal y pimienta negra recién molida
- 50 ml de whisky
- 3 cucharadas de nata (yo usé leche evaporada)
- reducción de vinagre de Módena
- unas ramitas de tomillo

ELABORACIÓN:
1º) Cortar los boletos en lascas gorditas.
2º) Poner la mantequilla a calentar en una plancha o sartén y disponer los boletos en ella con un poquito de sal. Deben hacerse a fuego fuerte. Cuando los boletos estén doraditos, añadir el tomillo, el whisky y prender fuego con un mechero. De este modo, quemamos el alcohol y flambeamos los boletos, que adquieren un sabor muy particular. En este momento, añadimos la nata y removemos con cuidado hasta reducir la salsita.
3º) Servir en un plato, espolvorear con un poco de pimienta negra recién molida y pintar unas rayitas de reducción de vinagre de Módena. 
Una delicatessen... Sencillo, con una textura carnosa impresionante y con un sabor realmente excepcional. 

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