Catástrofe nuclear en Japón y risotto de setas

Hoy les traigo un plato semicocinado que en casa nos ha gustado mucho y, para qué decir lo contrario, nos ha sorprendido por su calidad. 
Y en Japón, así como en el resto del mundo, sigue la incertidumbre sobre el peligro de radiactividad por los enormes problemas que están teniendo lugar en las centrales nucleares afectadas por los terremotos o por los tsunamis que han sido consecuencia de éstos. En toda Europa se vuelve a abrir el debate sobre "energía nuclear, sí-energía nuclear, no". Personalmente, me da igual que pueda ser muy segura, fiable y muy barata. A mí me preocupa que un problema natural como el que ha tenido lugar en Japón, desate este desastre que puede afectar gravemente a la salud de muchísimas personas (no digamos a animales y al ecosistema en sí mismo) tanto de Japón, como de China, Rusia e incluso países de la Polinesia. Si ha podido pasar en Japón, donde son tan sumamente cuidadosos con la tecnología, no imagino lo que podría pasar en España. 

Sé que hay muchos más factores implicados y que estoy simplificando, pero es que a mí no me compensa el enorme riesgo de salud, simplemente por tener una energía un poco más barata; y me remueve las tripas el que miles de barriles con los residuos radiactivos, de los que los expertos defensores de la energía nuclear no hablan, se tiren en nuestro preciado mar o se entierren en los territorios de países pobres a quienes se paga una miseria por hacerse cargo de nuestras porquerías. Me parece una barbarie. El Planeta Tierra es uno, por más que esté ficticiamente dividido en cientos de países. Además, las energías renovables son más baratas a medio-largo plazo y, sin embargo, como quienes deciden no podrían sacar tanta tajada, pues nos someten a continuar anclados en el pasado con unas energías fósiles sucias que provocan guerras y catástrofes medioambientales como la del Prestige o la del Golfo de México. Mientras se siga gastando recursos en las energías fósiles o en el empecinamiento de la nuclear, no se mejorarán y rentabilizarán las renovables. Yo simplemente digo no a la energía nuclear. Me gustaría conocer tu opinión, vivas donde vivas.

Vayamos con la receta. ¡Anda... pero si no hay receta!
Querida Carmen contactó conmigo y me ofreció uno de sus productos para que lo probara y contase mi opinión. Estas pruebas son como un cuchillo de doble filo, porque, si dices que te gusta, puede parecer que simplemente haces la pelota a quien te manda un producto y, si manifiestas que no te ha gustado, la empresa que te lo manda te pone en su lista negra. Seguro que tod@s tenemos alguna experiencia en uno y otro sentido, ¿verdad?. Yo me la jugué y acepté el envío y ya me estaba planteando cómo iba a explicar que no nos gustó lo suficiente y es que en casa nos gusta lo casero y casi puedo prometer y prometo que no compramos nada preparado, salvo las típicas latas y conservas de pescado o vegetales. Bueno, vale; he soltado una mentirijilla. Sí que pedimos en alguna ocasión un par de pizzas a una pizzería de Arucas donde hacen una masa deliciosa y la pizza sólo lleva ingredientes frescos, cosa que me chifla (para quienes viven o conocen Arucas, no es La G., donde cada día las pizzas son más horrorosas).
Querida Carmen tiene varios productos semicocinados, desde sopas a paellas que, al parecer, se cocinan sin conservantes ni aditivos, siguiendo la tradición de las mejores conservas. Yo sólo he probado el risotto de setas, así que sólo puedo opinar de este plato y no de los otros. Quede claro. 

Lo primero que llamó mi atención del risotto con setas Querida Carmen fue su envase: un tubo de cartón con tapa de lata. Vamos bien. Me gusta. Dentro había una lata grande en la que estaba el caldo y un saquito de tela que portaba el arroz carnaroli. Vaya, vaya... Interesante. También había un pequeño manual de cómo terminar de cocinar el producto. Me preparo a hacerlo. Es muy sencillo.

ELABORACIÓN DEL PLATO: Pongo la olla, baja y de unos 15 cm de diámetro, vierto el caldo y lo caliento. Cuando rompe a hervir, echo el arroz y remuevo; pongo la temperatura baja y dejo que se cocine durante 20 minutos exactos, removiendo cada 3-4 minutos. Apago el fuego y dejo reposar 5 minutos de reloj. 

Mis impresiones
- Mientras se cocinaba, el aroma era realmente delicioso, a tierra, a campo. A quienes nos gustan las setas a rabiar, entenderemos completamente esta descripción. 
- Los tiempos de cocinado son exactamente los indicados en el manual del producto. Perfecto.
- Resulta un arroz de grano al dente y muy jugoso. La textura del risotto era excelente: untuosa y suave. Mejor que muchos risotto que he comido en restaurantes italianos. Sin duda, lo mejor del producto.
- Había muchos trocitos de setas de distintos tamaños. Nos gustó mucho el ir encontrando los tropezones de las setas.
- En el envase se dice que es una ración para 2-3 personas. Nosotros éramos dos y, la verdad, nos hubiera gustado comer un poco más, pero, menos mal que completamos con una buena ensalada de aguacate, tomate y espárragos, que si no... En este aspecto, creo que se corresponde con 2 raciones un poco escasas.
- He podido saber el precio (18,20 € más gastos de envío) y me parece caro para un producto semicocinado. Sin embargo, teniendo en cuenta que me gustó más que muchos otros platos de risotto servidos en restaurantes italianos y que más o menos suelen costar unos 15-18 € (IGIC o IVA aparte), pues me parece que tampoco es tan caro. Creo que es un producto de calidad a un precio alto, pero razonable.

Estas son mis impresiones. ¿Ustedes lo han probado...?. ¿Qué les pareció?.

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