Pocillos de merengue con crema de naranja

Ayer tarde llovió a mares y así continuó parte de la noche. Sin embargo, hoy amaneció soleado, con un cielo límpido y azul que nos sacó de la cama a la fuerza. Los rayos del sol apuntaban a nuestros ojos y, claro, aunque cerramos un poco las cortinas, como son tan claras, ya no hubo manera de volver a dormir. Eso sí, nos hicimos los remolones y nos fuimos desperezando mientras escuchábamos la radio. Nos gusta mucho escuchar la radio y es agradable que te cuenten algo entretenido y un poco trivial un domingo al despertarte.  ¿Les gusta a ustedes escuchar la radio o no lo suelen hacer habitualmente?.
Y me levanté hacendosa... Quizás por ser Primero de Mayo; no sé. La cuestión es que me sentía con ganas de preparar alguna cosita dulce; alguna golosina que nos endulzase la mañana de este Día del Trabajo. Sí, vale, también ha sido día de las mamis, pero eso por decisión de unos grandes almacenes y no suelo ser buena acatadora de las normas del Marketing. Yo celebro tener a mi madre cada día y no cuando me lo dice E.C.I.. Ya ven que me levanté un poco guerrillera y con más ganas de celebrar el Primero de Mayo, sobre todo por lo necesitados que estamos de trabajo en Canarias, en España, en Europa, en el mundo... En fin...

¿Les gustan los merengues?. En Canarias los llamamos suspiros y en un pueblo de las medianías grancanarias hacen los mejores suspiros del mundo. Moya tiene una repostería artesanal realmente deliciosa. Suspiros, lustrados y bizcochos nos tientan desde las estanterías de algunas pequeñas tiendas de este precioso pueblo del interior de Gran Canaria. Si nos visitan, no dejen de visitar este municipio.

En cuanto a mis merengues, los he llamado pocillos por la forma que les he dado y porque, dentro, vertí una deliciosa crema de naranja que deben probar. Uno lo acompañé con fresas y otro, con ralladura y tirillas de corteza de naranja. ¡Riquísimos!.
INGREDIENTES:

A) Merengues (2):
- azúcar blanquilla
- 4 claras de huevo a temperatura ambiente (importante)
- 1 vaso de agua

B) Crema de naranja:
- 400 ml de leche (si lo prefieres, nata)
- 400 ml de zumo de naranjas recién exprimidas (colarlo)
- 2 cucharadas colmadas de maizena
- 4 yemas de huevo
- 175 g de azúcar
- 2-3 fresas laminadas
- ralladura y tirillas de corteza de naranja
ELABORACIÓN:

A) Pocillos de merengue:
1º) Preparar el merengue: vuelvo a remitirles al estupendo tutorial de Sara. Explica el paso a paso tan bien que no merece la pena que yo les cuente otra cosa. Merece la pena echarle un buen vistazo a su tutorial. Yo ya me lo sé de memoria de tantas veces que lo he leído. Yo lo dejé en la nevera varias horas.
2º) Colocar papel de hornear sobre la bandeja del horno. Con una manga pastelera, hacer un círculo de merengue, que será la base del pocillo, y rellenar con círculos concéntricos. Hacer las parede superponiendo círculos concéntricos en el exterior de la base de nuestro pocillo. Nos debe quedar una especie de balsita redonda, como un vaso, aunque no tan alto. Es más difícil de explicar que de hacer. ¡Palabrita!.   
3º) Hornear 90-100 minutos a 100ºC. Dejarlos toda la noche que se enfríen y endurezcan. 

B) Crema de naranja:
1º) Calentar la leche con el zumo de naranja y el azúcar. Retirar un cucharón de esta mezcla y batirlo junto con las 2 cucharadas de maizena y las yemas de huevo. 
2º) Cuando la leche y el zumo comiencen a hervir, añadir la mezcla con la maizena. Remover continuamente hasta que espese y vuelva a hervir. Apartar del fuego y seguir removiendo un par de minutos más. 
3º) Pasarlo a un bol apropiado y dejar enfriar completamente esta crema.

C) Montar los pocillos:
1º) Despegar los merengues del papel de hornear y colocarlos en una bandeja de servir o en unos platitos. 
2º) Verter un poco  de la crema de naranja en el hueco de los pocillos. 
3º) Colocar unas láminas de fresa, o de tirillas y ralladura de cáscara de naranja, sobre la crema de naranja. 
4º) Servir bien fresquitos. 
A tener en cuenta:
- No debemos abusar de los merengues, pues llevan mucha cantidad de azúcar. Sin embargo, quedan fenomenales en una merienda o si les apetece un desayuno dulce. Ya saben; todo con moderación.
- Yo hice los merengues por la noche, los rellené por la mañana, los dejé en la nevera y nos los comimos por la tarde-noche. En un principio, pensé que se reblandecerían mucho, pero, aunque la parte más en contacto con la crema estaba más blandita, estaban de rechupete. Realmente son una golosina. 
- Recuerden bien esta crema de naranja, porque lo de los pocillos fue una de las formas para aprovechar crema que me quedó de la que preparé para hacer una tarta. Más adelante les pondré la tarta y otra golosina que hice. En casa se aprovecha todo; nada se tira o se desecha.
- Hay quienes añaden un poco de maizena al merengue para que esté más firme y estable para hornear. Como estoy haciendo pruebas, no lo hice, pero, probablemente lo haré la próxima vez para ver si va aún mejor.
- Leí muchas recetas distintas sobre cómo hornear los merengues. Ninguna me sirvió. Tuve que dejar unos 100 minutos los merengues en el horno; nada de horno entreabierto. Y toda la noche secándose en el horno apagado.
Espero que les gusten estos pocillos de merengue con crema de naranja. Son realmente deliciosos y el frescor de la crema de naranja contrarresta estupendamente el dulzor del merengue. A nosotros nos gustaron muchísimo.

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