Pan con chocolate: merienda ideal

Recuerdo mis meriendas de niña: sanwich de berros con huevo duro o pan con chocolate. Creo que much@s de ustedes se sentirán identificadas con las meriendas de pan con chocolate. ¿Me equivoco...?. Sentada en el poyete de la entrada de mi casa, con las piernas cruzadas, falda entremetida y boca y manos pringadas de chocolate. Siempre me faltaba chocolate y me sobraba pan o, al menos, eso me decía mi madre. Hoy he querido homenajear a esa magnífica merienda llena de energía y sabor que tanto disfruté siendo una chiquilla. Sírvanse sin remilgos...
De paso, me presento al concurso de Tu mejor postre del blog La cocina sin complicaciones de mi querido Tito. ¿Que por qué presento este pan con chocolate en vez de una receta más elaborada y bonita?. Porque el blog de Tito se llama "La cocina sin complicaciones"; porque Tito le da a la cocina práctica, sabrosa y que llena los estómagos, cosa que me encanta y que valoro mucho; porque es un postre que gusta a todo el mundo, grandes y pequeños, finos de boca o tragaldabas; y porque cuando estaba haciendo los dos panes pensé en el concurso de Tito y me dio por pensar que era una señal de que podía ganarme esa caja tan mona. ¿No son un montón de razones...?. A Marc no le ha convencido que presente este pan con chocolate al concurso en vez de esperar a presentar la tarta que haré para su cumpleaños la semana que viene. ¡Ahí le he dado!.

Como pueden ver, he hecho dos panes. Uno iba dirigido a la sobremesa de hoy en casa de mis padres y el segundo para llevar a casa de unos amigos, pues esta noche toca sesión de cine, salmorejito, carne a la piedra y picoteo... El pan con chocolate nos amenizará la velada. Si algun@ de ustedes se anima... 
INGREDIENTES (1 pan de unos 750-800 g):
- 500 g de harina de fuerza (un poco más para restar humedad al pan)
- 2 huevos
- 40 g de mantequilla sin sal ablandada
- 175 ml de leche desnatada
- 2 cucharadas pequeñas colmadas de levadura seca
- 125 g de crema de chocolate y avellanas 
- 40 g de azúcar
- 1 g de sal
- 1 cucharadita de las de café de jengibre en polvo
- para pintar el pan: 30 ml de leche, 1 cucharadita de agua de azahar y 1 cucharada colmada de azúcar
- para decorar: coco rallado, nueces peladas... (lo que más nos guste)

ELABORACIÓN:
1º) Calentar la leche y disolver la levadura en ella. Dejarla reposar unos 6-7 minutos. 
2º) Echar la sal y el azúcar en el bol donde vayamos a amasar. Incorporar la harina, el jengibre, los huevos batidos, la mantequilla y la leche con la levadura. Amasar unos 5 minutos (en máquina) y, si la mezcla pide un poco de harina, añadirla de poco a poco. La masa debe quedar fina, elástica, un tanto húmeda pero no pegajosa
3º) Cortar la masa en tres partes, una de ellas con algo más de peso que las otras dos. 
4º) Coger el trozo de masa mayor, hacerlo una bola y estirarlo con el rodillo dándole forma alargada, de modo que cubra el fondo y laterales de un molde tipo cake (rectangular). Cubrir el fondo de la masa con 1/2 de la crema de chocolate y avellanas. 
5º) Hacer lo mismo con las otras dos porciones de masa: hacer bolas y estirar, pero menos que la primera porción, pues sólo deben cubrir el fondo del cake e ir tapando la crema de chocolate. 
6º) Colocar una de las porciones de masa ya estirada sobre la crema y darle forma con los dedos para que cubra bien. Añadir la otra 1/2 de la crema de chocolate y avellanas. Cubrir con el último trozo de masa estirado y remeter bien los laterales hacia abajo.
7º) Dejar leudar 1 hora o hasta que la masa haya triplicado su volumen inicial. Ojo; crece mucho.
8º) Si vamos a ponerle nueces por encima, colocar ahora las nueces o cualquier otro fruto seco.
9º) Hornear unos 40 minutos a 190ºC. Yo horneé 15 minutos al descubierto y con el ventilador; luego, cubrí el pan con papel de aluminio para que no se dorase más de la cuenta. Apagué el horno cuando llevaba 30 minutos en total y dejé 10 minutos más que se terminase de cocer con el calor residual.
10º) Sacar del horno y pintar inmediatamente con la leche caliente,el azahar y el azúcar. Dejar enfriar unos 10 minutos dentro del molde. Sacar del molde y colocar sobre una rejilla.
A tener en cuenta:
- La masa tiene la textura de un brioche con algo más de consistencia, que no dureza. Es muy tierno y delicado al paladar. La corteza queda algo crujiente y buenísima de sabor. Mañana les diré, si queda algún cachito, cómo está de un día para otro. 
- Ni que decir tiene que la casa queda con un olor a pan y chocolate impresionante... Ummmmmm...

Feliz viernes. Feliz fin de semana.

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