Salmorejo a la menta

En casa somos adictos al gazpacho y al salmorejo. Pocas cosas nos gustan más para pasar los cálidos días del verano en los que comer platos muy calientes o contundentes se hace un calvario. Yo, como estoy en la república independiente de mi casa, como dice una conocida tienda de muebles y objetos para el hogar, preparo ambos platos a mi modo. Los aprendí de mi madre, sevillana, pero, con el tiempo, he ido introduciendo matices para adaptarlos a mi paladar y a mis gustos. Puedo decir que, incluso, los varío según me apetece un gazpacho más ligero y fresco o uno más cremoso y contundente. En fin, para gustos, los colores... Y éste es mi salmorejo de hoy; un salmorejo a la menta.
INGREDIENTES:
- 1 kg de tomates maduros y muy carnosos (yo me niego a eliminar las pepitas...)
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 50 ml de vinagre de jerez (reserva)
- sal gruesa
- 2 dientes de ajo
- 1 rueda grande de pan casero, mejor si está durote
- 4-5 hojas de menta

ELABORACIÓN:
1º) Pelar los tomates y echarlos en el vaso americano (o en la batidora) junto con el pan duro cortado en trozos. Incorporar el aceite y el vinagre al gusto. En mi caso, la cantidad de aceite varía en función de los tomates y, según la cantidad de aceite, le pongo más o menos vinagre. Tú prueba y busca tu opción preferida. Añadir la sal gruesa y las hojitas de menta. 
2º) Triturar bastante, hasta lograr una crema espesa, pero muy cremosa. Pruébalo hasta que lo encuentres a tu gusto y de tu familia. No hay otro medio de saberlo...
3º) Servir acompañado de unas hojitas enteras de menta fresca.
A tener en cuenta:
- En alguna ocasión le añado cebolla. ¿Por qué...?. Porque nos gusta mucho en casa y es buenísima para nuestra salud. A mí me gusta que sepa bastante a ajo, pues le da alegría y encima el ajo es un antibiótico natural estupendo. 
- Servido bien frío y en un bol es como una cremita, así que puedes tomarlo como primer plato. Si tienes un buen pan de campo o de payès, te aconsejo que lo untes con este salmorejo bien espesito; lo cubres con una loncha de buen jamón y a disfrutarlo con una cervecita fresca o un vinito que te guste. 
- El toque de la menta hace al salmorejo más fresco y el aroma es espectacular. Ya sé que no es muy ortodoxo, pero es que yo tampoco lo soy.