Risotto de puerros y setas

Viernes ya... Esta noche ha estado lloviendo en el norte de Gran Canaria y parece que ha refrescado un poco. El otoño entrará sobre las 10:00-11:00 horas y, aunque aún queda buen tiempo por delante, ya no será lo mismo. Las tiendas se llenan de ropas más recatadas, medias, zapatos abotinados, colores más oscuros... Las playas se van vaciando. Las mañanas amanecen muy oscuras y se hace de noche demasiado pronto, por lo que nos recogemos antes a nuestras casas. ¡Hasta cambian los horarios de las películas en la televisión!. Lo que no cambia es nuestras ganas de comer cosas ricas y que nos reconforten el estómago. Por ello, hoy les traigo un riquísimo risotto de puerros y setas, pero mucho menos calórico que los risottos que pululan por la red. Quizás les interese para este fin de semana. 

INGREDIENTES (2 personas):
- 1 vaso de arroz bomba o, si lo prefieres, redondo
- 1 puerro grande cortado en ruedas
- 150 g de setas de cardo (si ya han recolectado setas con más sabor, úsenlas... Por aquí, aún, no es tiempo de recolectar setas)
- 1/2 pimiento verde cortado en cuadros medianos
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 vaso de vino blanco seco
- 1 vaso de agua
- 100 g de queso crema tipo emmental (mejor un queso suave y dulzón, que uno fuerte y seco que podría anular el sabor de las setas)
- un pizco de sal gruesa
- pimienta negra recién molida

ELABORACIÓN:
1º) En el aceite, sofreír el puerro; añadir el pimiento verde y, finalmente las setas y la sal, subiendo el fuego para que  suelten el agua y se queden más sequitas. Cuando se haya evaporado más de la mitad del jugo que sueltan las setas, añadir el arroz y rehogar un par de minutos hasta que absorban ese jugo. 
2º) Verter el vino blanco, bajando el fuego y dejándolo en medio-bajo. Remover un poco el arroz para que suelte parte de su almidón y absorba antes el vino. Cuando casi no quede líquido en el caldero, verter el agua, remover un poco y dejar que termine de hacerse.
3º) Cuando el arroz esté al dente y no quede casi líquido, añadir el queso en crema y remover para amalgamar. 
4º) Servir inmediatamente, espolvoreando un poco de pimienta negra recién molida sobre cada plato de risotto. 
A tener en cuenta:
- No uso nata en el risotto. Nadie niega que no quede bueno con nata, pero creo que con un buen vino, caldo y un queso apropiado según el risotto, es delicioso, así que, ¿para qué llenar de calorías y peligrosas grasas saturadas algo que ya está delicioso y cuenta con suficientes grasas?. Debemos aprender a moderar el aporte de grasas saturadas en nuestras recetas. Nuestro cuerpo nos lo agradecerá hoy y mañana.
- Si prefieres un risotto con más sabor, puedes recurrir a un queso más potente. En este caso, me apetecía un plato suave y cremoso, por lo que el queso que usé fue un cremoso emmental de la marca Président que me habían regalado. Fue muy acertado.
- En casa, con un risotto, un buen vasito de vino y unas peras hacemos un almuerzo de fin de semana perfecto. 

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