Coca de figues

Un año más Ajonjolí, de La flor del calabacín, nos ha invitado a participar en uno de los concursos blogueriles que más me gustan: II Concurso de Comida Silvestre. Y no podía faltar a la cita, por lo que aporto una coca de figues de Menorca, la tierra en la que nació Marc y a la que le dedico mi humilde receta.
Quería  haber participado con algo más original, pero, las circunstancias han imperado y no ha podido ser. Por un lado, los meses de septiembre y octubre han sido horrorosos y no ha llovido nada; es más, han sido más calurosos que los meses estivales. Ello ha hecho que, evidentemente, no haya setas, se haya retrasado la recolecta de las castañas y otros frutos silvestres propios del otoño. Por otro lado, no he tenido mucho tiempo para determinados menesteres, como, por ejemplo, salir a coger cangrejos, incluso lapas... Podría haber pescado o, al menos, acompañar a mi padre, pero mi padre no has estado muy fino de salud y tampoco hubiera sido muy honesto por mi parte hacer algo que no es habitual en mí. Quizás pude haber mandado a Marc a cazar conejos o alguna perdiz, dado que él se ofreció, pero me pareció algo falso, pues no es el tipo de cocina que suelo hacer y, además, me daría mucho yuyu comerme a esos animalitos habiéndolos visto vivitos y coleando (sí, ya sé que suena hipócrita, pues yo como animales, para qué vamos a decir lo contrario...). Así pues, sólo me ha quedado la posibilidad de recolectar tunos, higos y moras y, como hace poco tuve una malísima experiencia con unas enormes púas de cactus y las moras no han tenido su mejor año, me he decantado por los socorridos higos. Deliciosamente dulces y tremendamente sabrosos.
INGREDIENTES (2 cocas de unos 22 cm de diámetro cada una):
- 8-10 higos cortados en mitades
- 2 cucharadas de mermelada de higos
- azúcar glass
- unas hojitas de hierbabuena
- para la masa: 400 g de harina de fuerza, 200 ml de leche, 100 ml de aceite de girasol alto oleico, 1 huevo, 1 papa cocida y escachada, 5 g de levadura seca, 1 cucharadita de sal y otra de azúcar

ELABORACIÓN:
1º) Preparar la masa: calentar un poco la leche y disolver en ella la levadura seca. En la amasadora, echar la sal, el azúcar y la harina; hacer un agujerito en el centro y añadir el huevo, el aceite y la leche con la levadura. Amasar hasta lograr una masa elástica y algo húmeda. Dejarla reposar unos 40 minutos.
2º) Coger la mitad de la masa y, con las manos algo aceitadas, hacer una bola. Darle forma de círculo y disponerla sobre la llauna (la plancha de latón), que es como se hace en Menorca, o meterla en un molde de silicona redondo de 22 cm de diámetro. Hay que insistir al estirarla, para que no encoja.
3º) Pintar la masa con la mermelada de higos y disponer las mitades de higos por encima. Espolvorear un poco de azúcar glass. Dejar que leve unos 20-25 minutos en un lugar cálido y seco.
4º) Hornear a 180ºC durante 25-30 minutos. Sacar del horno, pintar como un poco de mermelada de higos y dejar enfriar. Espolvorear por encima más azúcar glass. Servir con unas hojitas de hierbabuena. 

Una receta maravillosa, tradicional, sencilla y que sabe a Menorca. ¡Sana y de rechupete!.

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