Lo que llevábamos esperando 12 años y magdalenas de almendra, algarroba y menta

Doce años después, hemos pagado la última cuota de la hipoteca de nuestro piso. Doce años que se han hecho especialmente largos en este sentido. Pero, por fin, podemos decir a viva voz: ¡Nuestro piso es nuestro, sólo nuestro y nada más que nuestro! El banco ya no es cotitular de ese hogar que Marc y yo comenzamos hace más de una década; se puede ir a tomar viento fresco. ¡Somos libres! 
Este último año hemos ido haciendo una cuenta atrás, en la que familia y amigos han sido partícipes y, evidentemente, se han sentido cómplices de nuestro nerviosismo y hoy, día siete de diciembre de dos mil doce, pueden sonreír con nosotros. La felicidad que nos recorre el cuerpo es inmensa y la que va a experimentar nuestra cuenta corriente será similar. Estoy segura que cada un@ de ustedes entiende perfectamente lo que les cuento, porque la hipoteca es una losa que nos pesa o ha pesado a la mayoría de los ciudadanos de este país. 
Pero, ya no hay vuelta atrás. Somos muy felices y queremos compartir la dicha con tod@s ustedes, agradeciéndoles que sigan ahí, que me lean, que se interesen por mis historias, mis recetas... ¡Por el fin de la dolorosa hipoteca! Su compañía ha sido importantísima para mí, pues con ustedes he desayunado, me he reído e incluso llorado.  Se acabó el amargor del día siete de cada mes y, para celebrarlo, nada mejor que unas deliciosas magdalenas hechas en parte con harina de almendras, algarroba en polvo y menta fresca. 
Estas magdalenas las he hecho utilizando el molde metálico antiadherente que amablemente me envió PYREX. 

Estas magdalenas saben a gloria bendita. Y sí, son magdalenas. No muffins. MAGDALENAS. Con lo bonita que es esta palabra, no entiendo por qué se las prefiere llamar muffins. En fin... Mis magdalenas llevan harina de trigo y harina de almendras a partes iguales, así como algarroba en polvo que le da ese bonito color chocolate y un delicado sabor afrutado. El toque final lo aporta la menta fresca.

Son muy esponjosas por dentro, pero lo que más me ha gustado es que la superficie es casi crujiente.  ¡Deliciosas!  Creo que a ello contribuye la harina de almendra, que, además, logra una textura diferente y digna de probar.
INGREDIENTES (12 magdalenas):
- 3 huevos
- 85 g de harina de repostería
- 85 g de harina de almendras
- 140 g de azúcar panela
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de impulsor químico (ecológico)
- 1 cucharada colmada de algarroba en polvo
- 8 hojas de menta fresca cortada en tiritas finas

ELABORACIÓN:
1º) Mezclar los huevos con el azúcar. Batirlos un poco, hasta que empiece a espumar.
2º) Añadir el aceite y remover.
3º) Incorporar la harina de repostería, la algarroba y el impulsor tamizados y remover bien para que no quede grumo alguno.
4º) Incorporar la harina de almendra y la menta, removiendo bien y mezclando hasta integrar completamente.
5º) Hornear a 200ºC durante 20 minutos, con calor arriba y abajo y sin ventilador.
6º) Sacar del horno, poner sobre una rejilla y dejar enfriar.
Al igual que sucede con las magdalenas, éste es el fin de las hipotecas.

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