Contra el calor, comidas en 30 minutos a lo Jamie Oliver: salmón al horno en marinada de chile rojo

¡Que sí...! ¡Que se puede! Si te organizas bien, puedes preparar un plato delicioso, sabroso y sano en tan sólo 30 minutos; puedes invitar a tus amigos y hasta llevar mejor el calor. Estar trabajando en pleno mes de julio o disfrutando de la playa o de la piscina no es excusa para alegar que no puedes preparar una comida de esas que hacen que se nos salten las lágrimas de los ojos. ¿Que lo dudas...? Pues fíjate bien, porque te vas a quedar con la boca abierta y comprobarás que es cierto lo que te cuento.
A Marc se le saltaban las lágrimas, y también le corría alguna gotita de sudor frente abajo, pero, al tiempo, se chupeteaba los dedos. No temas usar el picante en verano, pues ayuda a regular a temperatura del cuerpo y a sentir menos el calor que nos rodea y se cuela en nuestras casas. No es broma lo que digo. Es la verdad y nada más que la verdad; si no, que le pregunten a mexicanos, hindúes, japoneses... 

Los pimientos tipo chiles o ajíes, jalapeños, guindillas o cayenas, son un ingrediente que da felicidad. No les tengas miedo. No huyas del picante, sólo tienes que ir acostumbrando tu boca, tu lengua y tu paladar a ese nuevo sabor. Si no sueles tomarlo, hazlo poco a poco, pero intégralo en tus platos porque es una fuente notable de salud. Tienen tantas vitaminas que son un poderoso remedio contra las infecciones, al tiempo que ayudan a la conservación de los propios alimentos. 

La capsaicina que da ese sabor ardoroso en la lengua es la responsable de que se nos acelere el metabolismo, la circulación y el ritmo cardíaco y, en consecuencia, nos puede ayudar a quemar calorías con mayor facilidad. Además, cuando comemos alimentos aderezados con picante, nos saciamos mucho antes. Las paredes de nuestras venas y arterias se ven reforzadas gracias a esta maravillosa y vivaracha sustancia y, atención, a las células cancerígenas no les gusta, por lo que colabora a su retraimiento y a que no se expandan tan rápidamente por nuestro organismo (ojo, si se padece cáncer, hay que ir al médico y no dedicarse a comer picante). Pero es más, la capsaicina ayuda a nuestro aparato respiratorio, mejorando las afecciones respiratorias notablemente y, aunque no te lo creas, es estimulante de los jugos gástricos, contribuyendo a hacer nuestras digestiones más sencillas. En resumen, nos hace sentir mejor, más alegres y plenos.

Sin embargo, si tienes problemas de úlceras o hemorragias estomacales, consulta a tu médico antes de tomar picantes excesivos.

(Fuente: http://tusrecetas.abcdesevilla.es/reportajes/salud-y-alimentos/beneficios-de-la-comida-picante.html)
Si te gusta el salmón y los sabores atrevidos, te va a gustar. La acidita y picantilla marinada del salmón se contrarresta con la suavidad de la crema de yogurt y aceite de hierbas. El contraste es simplemente delicioso. Eso sí, siempre que tengas la mente abierta a este tipo de platos de fusión de muchas culturas gastronómicas. Si no te gusta algún ingrediente, no temas, porque en esta receta el sabor es una amalgama, una sinfonía en la que ningún ingrediente se lanza a un solo que opaque a los demás. Pero eso sí; si no lleva picante, deja de ser este plato. 

Si queremos ser buenos cociner@s (aunque seamos simplemente unos lanzados cocinillas), tenemos que entrenar nuestros paladares y, para ello, no basta con hacer los mismos platos una y otra vez usando los mismos ingredientes. Hay que arriesgarse a probar cosas nuevas, diferentes, de otros lugares... Es la única manera de aprender y mejorar.
Sean felices... Vayan a la playa, paseen por el campo con sus hijos, de la mano de sus parejas, déjense arrastrar por una ola juguetona o caminen descalzos. Tomen aire profundamente y cierren los ojos. Relájense y permítanse ciertos excesos que no perjudiquen su salud ni a quienes les rodean.

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