Natillas de chocolate con mermelada de albaricoque

Agosto... Es un mes perezoso, al menos para mí y pocas cosas me apetecen más que tumbarme bajo una sombrilla, cerrar los ojos y no hacer nada o dedicarme a la pura vida contemplativa. Se puede decir que me pongo en stand-by o, como me gusta más decir, voy al ralentí.
Ya he empezado nuevamente a trabajar, pero voy a un ritmo tipo oruga al que podría acostumbrarme. Si me lo pudiese permitir; que no es así. El día que pueda... Intento aumentar las revoluciones (prometo que lo intento), pero me vienen a la cabeza maravillosas imágenes... ¡Y una no es de piedra!
Pero bueno, las cosas, por ahora, son como son y no como yo quisiera. Pero siempre nos quedará... Menorca. 

La cuestión, que desvarío, es que en este mes de pausas y paseos vespertinos apetece poco cocinar, pero comer hay que comer... ¡Y también hay tiempo para golosinear! Siempre tendremos hueco para comer un buen postre casero, como estas deliciosas natillas de chocolate con mermelada de albaricoque.
Las natillas son un sabroso y nutritivo postre tradicional que todos y cada uno de nosotros hemos degustado en nuestros hogares de la infancia. ¿O no...? Yo tengo que reconocer que mi madre las preparaba muy ricas, pero mi abuela... Las natillas de mi abuela eran de otro mundo y a mí me gustaba rebañar con una cuchara los restos aún calientes que quedaban en el caldero. ¡Qué buenísimas estaban! Conservo ese recuerdo en las papilas gustativas, pero, sobre todo en la memoria olfativa. Tengo muchos recuerdos olfativos, como los del yogur casero que hacía mi madre en una yogurtera. ¡Qué aroma más maravilloso! ¿Y tú...? ¿Tienes recuerdos gustativos u olfativos de tu infancia relacionados con la comida? ¿Me los cuentas?
Y las natillas son muy fáciles de hacer... Entonces, ¿por qué se venden tanto las envasadas en los supermercados? ¿Supone tanto tiempo y esfuerzo hacerlas? ¿No podemos emplear 20 minutos en preparar un buen postre a nuestra familia?
- Una vez que añadimos los huevos a la leche, ésta no debe hervir, pues, en ese caso, se "cortaría" y obtendríamos unas natillas grumosas. 
- A nosotros, en casa, nos encanta la costra que se forma en la parte superior de las natillas al enfriarse. Sin embargo, si no te gusta, puedes evitarlo colocando film plástico directamente en contacto con la crema en caliente y hasta que se enfríe. De esta manera no se forma esa telilla láctea o costra.
Y éste es el fin de unas buenas natillas caseras...

Etiquetas: , , ,