Pollo indio

Se me van los ojos a las cosas de colores. No puedo evitarlo. Cuando veo que mis amigas se decantan por tonos muy uniformes, parejitos y discretos, me siento un bicho raro; un insecto enloquecido pululando de una enorme flor roja a una florecilla lila, liba que te liba... Necesito acicalarme con colores y, a poder ser, más de uno. Mi casa es como una reserva natural en medio de la Amazonía colombiana. Y siempre necesito más. A menudo pienso que el espíritu que vive en mí es un diosecillo azteca, de los dicharacheros creo yo, que me pincha y me exige que derrame el pantone por toda mi existencia. ¿O quizás un papagayo? ¿Una mariposa monarca con sus fantásticos tonos anaranjados? A saber por qué siento esa atracción por los colores llamativos, vibrantes e intensos. En cualquier caso, y a lo que iba, es que, a la hora de comer, me pasa lo mismo. ¡Necesito color en mis comidas! Supongo que, por eso, el kadai chicken de Kako fue love at first sight. 
Intenté ser lo más fiel posible a la receta de En Guete... Lo intenté, pero no lo conseguí plenamente. Introduje algunas variaciones, como poner trozos de pollo con sus huesecillos o añadir chile fresco y calabacín en bastoncitos. Kako, tú me perdonas, ¿verdad? ¡Qué cosa más bonita y deliciosa! ¿No entra el plato por los ojos? Rojo y verde son colores complementarios entre sí y son maravillosamente perfectos al observarlos juntos. Por eso nos gusta tanto un plato de tomates cortados con perejil picado por encima. No sólo es que estén buenos de sabor, es que, al verlos, nos sentimos satisfechos porque a nuestro cerebro le encanta esa percepción cromática. Y, aunque pensemos que es una estupidez irracional, nos sentimos mucho mejor después de haber comido un plato de alimentos rojos y verdes. ¿Que no te lo crees...? Experimenta con los colores y la comida y te demostrarás a ti misma que efectivamente es así. Por cierto, sigo teniendo pendiente hablarles más de los alimentos y los colores. A ver si lo anoto y preparo algo bonito para ustedes.
Nota de interés: el garam masala es una mezcla india de especias que conlleva, generalmente, canela, clavo, nuez moscada, pimienta negra y cardamomo. Hay versiones distintas, pero esas especias reseñadas son las más usuales.

Ya ven que se trata de un plato sencillo y de los que requieren tener una buena hogaza de pan cerca. Kako lo acompañó con un delicioso pan naan, pero puede ser arroz basmati. Personalmente, creo que le va mejor comerlo con pan, pero cada cual que elija según sus preferencias.
Un plato sano, de rechupete y francamente bonito.

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