El juego del verano: cuarta escala del viaje.

Habiendo descubierto que el país de la anterior escala es Túnez o República Tunecina (Cartago no existe actualmente y no era un país, sino la ciudad sobre la que se erige la actual capital, que también se llama Túnez) y el tesoro a descubrir el Anfiteatro o Coliseo de El Djem (también Coliseo de Thysdrus o de Ksar de la Kahena), debemos abandonar estas maravillosas tierras del norte de África y emprender rumbo hacia nuestro nuevo destino. Sin embargo, vamos a hacer antes un par de paradas cortas en nuestro viaje.

Volaremos hacia Malta y veremos bajo nosotros, en el azul del Mediterráneo, la pequeña Isla de Lampedusa, que pertenece a Italia. Seguro que hemos escuchado hablar sobre ella, por el estado en que "almacenan" a los inmigrantes que llegan a sus costas en busca de un futuro más halagüeño; pero, ¿sabían que esta pequeña isla carece de agua propia aparte de las irregulares lluvias? 

Malta es, sin duda, un país que visitar, porque su paisaje lo merece, pero su Historia lo exige. Se cree que sus templos megalíticos fueron construidos entre 5000 y 2500 años a.c. y que son más antiguos que las pirámides egipcias. Asentamiento de todas las grandes culturas y pueblos del Mediterráneo, la Melite griega (dulce como la miel) está llena de preciosos y seguros puertos. Probablemente fue la razón por la que allí se establecieron los Caballeros Hospitalarios, luego llamados Orden de Malta, a quienes Carlos I de España cedió esas Islas a cambio de un halcón como renta anual. Esta orden religiosa y militar, que existe aún y cuya sede se encuentra actualmente en Roma, tenía como misión la de ser hospitalarios con todos los cristianos que a sus puertas llegasen. Debían ser neutrales en las disputas entre reinos cristianos, pero estaban entrenados para aniquilar a los infieles. Esta actual república de la Unión Europea formó parte de la Commonwealth hasta 1974, por lo que, aparte del maltés y del italiano, hablan el inglés sin problema. ¿Qué tal si visitamos el Fuerte de San Elmo?

Sigamos hacia Sicilia, la región italiana más extensa y la más activa vulcanológicamente hablando. La han ocupado desde la Prehistoria todos los pueblos de la cuenca mediterránea y de Europa en general (fenicios, griegos, cartagineses, romanos, pueblos germánicos, Bizancio, árabes, normandos, la Corona de Aragón...) hasta que en 1861 pasó a ser parte del Reino de Italia (Risorgimiento y Unificación Italiana) y en 1946, la actual República de Italia. Sicilia es bella de norte a sur y de este a oeste. Dicen que Palermo hipnotiza y que Siracusa fue la ciudad más bella del mundo antiguo, por donde paseó uno de sus ciudadanos más famosos: el gran Arquímedes. Templos dóricos y arquitectura tardía romana, mercados de influencias árabes, arquitecturas normanda y barroca, pueblos marineros auténticos, un interior donde el sol raja piedras y una gastronomía de quitar el sentido. Nos sentaremos en una terracita a disfrutar de un delicioso arancino, un brioche con gelato y, como colofón, nos tomaremos una copita del mejor Marsala de la Isla. Buen plan antes de continuar con nuestro viaje, ¿no creen...?
cuarta escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué región de un país del mundo estamos?

A pesar de su dificultad orográfica, esta tierra de golfos es una campiña feliz, de vinos y licores, como uno exquisito que es realizado con manzanas de oro. Aquí se cultiva un tomate muy famoso y se produce un lácteo único en el mundo entero. Su campo ardiente acaricia una animada ciudad, cuna de insigne tenor, de hermosas baladas y cuyo plato más reconocido tiene denominación de origen. Una parte importante de su costa, abrupta, imponente y bella, es Patrimonio de la Humanidad.

Tesoro que hemos de encontrar.

Desde un hermoso castillo, y a pocos kilómetros, se vislumbra su silueta, temida en el pasado y en el presente. Consagrado a un héroe de la Antigüedad, que dio nombre a una ciudad hoy inexistente, es atracción y destrucción.

Nulla dies sine linea.

Solución: nos encontramos en la región de Campania, en Italia, y hemos descubierto que el tesoro es el Monte Vesubio, un volcán muy peligroso que preside las vistas de la alegre y bulliciosa ciudad de Nápoles.

Etiquetas: