El juego del verano: octava escala del viaje.

En la escala anterior hemos estado conociendo la cordillera Sierra Nevada (entre California y Nevada, E.E.U.U.), aunque también es posible que nos hayamos situado en la Cadena Costera del Pacífico (California) que llega hasta el estado americano de Oregón. Hemos encontrado nuestro tesoro, el ser viviente más alto de nuestro Planeta: Hyperión, una sequoia sempervirens de 115,55 metros de altura (ni la más antigua, ni la más grande en volumen, sólo la más alta hasta la fecha). 

Según muchos estudios, investigaciones, documentos, etc., últimamente se intenta proteger la sequoia de un modo, a menudo, paranoico, pero los hechos mandan. Cada vez que se menciona el árbol más alto, el más antiguo, el más "loquesea", va algún descerebrado a destruirlo, a colgarse de él, a dañarlo escribiendo cualquier estupidez sobre su inmenso, rojo y aromático tronco. Por ello, hay quienes mantienen que hay mucha "desinformación" respecto a dónde está situado concretamente Hyperión, si en la zona montañosa más hacia el interior de la Cadena Costera del Pacífico (Coast Ranges), en un Parque Nacional denominado Redwood (no es un accidente geográfico), o en algún lugar del norte de Sierra Nevada. Sea como fuere, si en algún momento visitásemos esos gigantes tan hermosos, seamos muy respetuosos con ellos, porque llevan más tiempo sobre La Tierra que cualquiera de nosotros y su majestuosidad debería impulsarnos a protegerlos.

A partir de ahora nuestro viaje hacia la próxima parada será rápido, pero no por ello menos atractivo. Desde California partiremos hacia Vancouver, en Canadá, aprovechando para ver toda la costa oeste de América del Norte. De allí a Anchorage (Alaska) en avión, maravillándonos de la orografía costera de Canadá y Alaska y, sin perder mucho tiempo, seguiremos hacia Vladivostok, en Rusia. De ahí a Tokio (Japón) y, finalmente, hacia nuestro destino.
octava escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué país estamos?

Son varios territorios abrazados todos por un mar que es de un demonio, pero es una sola nación de gentes diversas bajo una gran nube blanca. Llanuras verdes, fiordos, altas y escarpadas montañas, bosques de árboles raros y sagrados, lagunas de barro burbujeante, tierras oscuras, lagos verdes, santuarios naturales con playas interminables... Extraños y antiguos animales habitan estas tierras, pero no todos los que deberían. Un pájaro que no vuela les da apodo y curiosos helechos de plata son uno de sus símbolos; e incluso un árbol que florece en verano es su Árbol de Navidad. Cuando sus deportistas desafían, hacen temblar la tierra. Es un país de cine...


Tesoro que hemos de encontrar.

Suena y se siente. Se escucha en una forma de arte para potenciar una historia del pasado y de aquel país. No hay palabras en ella. No son necesarias. Melodías distintas que hablan con la boca sin voz de unas pequeñas manos que se expresan sobre una gran caja que resuena. Ora es rápida y superficial; ora es lenta y decadente. A veces es desgarradora y, otras, baila, ríe, llora, ama, odia, desea... Emociona, comunica, hace vibrar.    

Possunt quia posse videntur.

Solución: estamos en Nueva Zelanda, un país tan bello como desconocido. El tesoro es la BSO de la película El Piano, de Jane Campion, rodada en 1993 en tierras de ese país que se ha convertido en un plató natural de cine y coproducida por Nueva Zelanda, Francia y Australia. La BSO fue compuesta por Michael Nyman, convirtiéndose en un rotundo éxito musical y de ventas.

Etiquetas: