El juego del verano: primera escala del viaje.

¿Ya has liado tu petate y te has calzado tus botas más cómodas? Que tu equipaje sea ligero y no te ate ni corte tus alas; y tus botas sean esas gastadas que te llevan en volandas por donde quiera que vas, porque tendrás que caminar mucho. Tendrás al mundo por montura y el cielo al alcance de tu mano. Podrás refrescarte con aguas límpidas y dejar que el viento te peine el cabello. Descansarás cuando quieras y podrás andar durante el día, bajo la atenta mirada de la Luna o siguiendo las estrellas. No tendrás más límite que el que tú mism@ te marques.

Comparte tus ideas, tus razonamientos... Si tienes anécdotas en esos puntos del mundo, eres libre de contárnoslas para que todos podamos imaginar que estamos allí, contigo. No sientas vergüenza; olvida tu timidez. Todo lo que sabes y conoces nos interesa. Si quieres transcribir una canción que te viene a la mente; hazlo. ¿Un poema? Escríbelo. ¿Que conociste al amor de tu vida ahí? Danos envidia. ¡¡¡Comparte!!! Abre tu mente, tu intelecto y tu corazón. Será muy reconfortante para todos, conoceremos a personas interesantes y nos divertiremos. ¡Palabrita!

Recuerda que, en primer lugar, has de decir cuál es el lugar exacto en el que recalamos en este viaje y, en segundo lugar, indicar cuál es el tesoro. Son dos datos a reseñar en cada punto del viaje. Si quieres explicar por qué lo crees, para que todos podamos aprender algo más, hazlo.

¡Suerte en tu viaje y en tu búsqueda!
Primera escala en nuestro viaje alrededor del mundo.

¿En qué villa estamos?

Estamos en tierras celtas, de meigas e bruxas y nos adentramos en su misterioso interior, hacia un valle que era de cieno; entre dos ríos. Agotados peregrinos llegados por mar hacían su primera parada en este lugar antes de seguir su camino de oración. Tiempos atrás, se levantó allí un altar que veneraba al dios que cabalga las olas, orgulloso y temido. Ese altar, ahora pagano, sigue en la zona, aunque a refugio.


Tesoro que hemos de encontrar.

Unos monjes regresados de allende los mares se arriesgaron a cultivar un producto de extraordinario valor, de los que se dicen que uns pican e outros non.

Fortes fortuna adjuvat.

SOLUCIÓN:
Estamos en la Villa de Padrón. Daré como válidos los comentarios que incluyen la Parroquia de Herbón, siempre y cuando hayan mencionado que se encontraban en Padrón. El tesoro localizado ha sido el delicioso pimiento de Padrón.

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