Queque de otoño (fall cake)

Aún no debería estar encendiendo el horno, porque hace calor, pero, me apetecía regalar un estupendo bizcocho a un amigo que cumplía años y a quien sé que siempre gustan mis caprichos dulces. Y es que... ¿A quién no le gusta un buen bizcocho, jugoso y sabroso, acompañado por un café aromático o un suave té? Yo no me resisto, al menos, a un cachito.
Lo he explicado en alguna otra ocasión, pero como veo que me siguen preguntando por la palabra "queque", la vuelvo a explicar sin problemas y es que es tan linda, ¿verdad?

En Gran Canaria (en Tenerife sé que lo llaman "bizcochón") y en otras zonas de Latinoamérica (por ejemplo, Perú, Chile...) usamos la palabra "queque", en vez de "bizcocho". Sí, es lo mismo, pero aquí los llamamos queques. "Queque" es la deformación vocal de "caque" que no es más que la pronunciación castellanizada del vocablo inglés "cake". Los británicos pronuncian "keIk" y nosotros, tan chulos, hemos decidido llamar a esas masas esponjosas y dulzonas "queques". Así, sin más. En Canarias esto mismo ha pasado con otras palabras; pero bueno, eso serán otras historias.
Este queque, bizcocho, cake o como lo queramos llamar está delicioso. Es muy suave de sabor y muy jugoso de textura. No es un bizcocho seco, sino que tiene enjundia; digámoslo así.

Es otoñal porque no es un queque ligero y esponjoso, sino consistente. Además, lleva manzana, nueces, coco rallado, pasas... Está bueno, bueno. Hazme caso y pruébalo. Imagina que lo haces un viernes por la tarde, incluso el sábado. Imagina amanecer al día siguiente y disponer de este queque, reposado, para desayunar. ¿No me digas que no te apetecería ver esta bandejita sobre la cama y desayunar sin prisas un sábado o domingo por la mañana? Un café bien aromático o un té rojo caliente son sus parejas perfectas, pero también un zumito de naranja o un batido de frutas de temporada. ¿No se te hace agua la boca...?
Queque de otoño

INGREDIENTES (para 2 moldes rectangulares medianos):
ELABORACIÓN:

1º) Batir los huevos con un poco de sal durante unos minutos. Añadir el azúcar y batir con fuerza hasta que la mezcla se vuelva blanquecina y espesa.

2º) Incorporar la manteca fundida, pero fría. Mezclar bien, pero con cuidado para que la mezcla no se baje demasiado.

3º) Añadir el puré de manzana y el zumo de limón y mezclar.

4º) Tamizar la harina y la levadura y añadirlas, cuidando de que no queden grumos.

5º) Añadir el coco rallado y mezclar.

6º) Finalmente, añadir las nueces ligeramente espolvoreadas con harina y remover ligeramente.

7º) Verter la ½ de la mezcla en un molde y la otra ½ en otro, ambos forrados con papel de hornear. Hornear 45 minutos a 170ºC, los primeros 20 minutos con el calor sólo abajo y, el tiempo restante, con el calor arriba y abajo pero sin aire.

8º) Dejar enfriar un poco antes de desmoldar.

9º) Fundir el chocolate blanco y dibujar unas líneas sobre el queque. Mientras está aún caliente el chocolate, añadir unas pasas troceadas que quedarán adheridas a aquél.

Pues anda... ¡A desayunar! O si te viene mejor... ¡A merendar!  

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